
La Procuraduría llama a juicio a Nicolás Petro por incremento patrimonial de más de $1.189 millones cuando fue diputado
30 septiembre, 2025
Cierres preventivos en la Vía al Llano: Habitantes de Guayabetal protestan por peajes y movilidad
30 septiembre, 2025El Pentágono ha convocado de urgencia a cientos de los principales comandantes militares de Estados Unidos para una reunión presencial este martes en la base de Quantico, Virginia, en un movimiento inusual por su secretismo y escala. El presidente Donald Trump y su secretario de Defensa, Pete Hegseth, dirigirán personalmente el encuentro, cuyo objetivo oficial se mantiene bajo estricta reserva, generando intensas especulaciones en Washington.
La sorpresiva convocatoria, que reunirá a generales y almirantes destinados en más de una docena de países -incluidas zonas de conflicto en Medio Oriente-, ha desconcertado a expertos por su magnitud, la rapidez con que se organizó y el hermetismo que la rodea. Mientras el Pentágono confirmó el evento pero se negó a dar detalles, fuentes cercanas sugieren que podría marcar un giro estratégico en la política de defensa de la administración Trump.
“Lo desconcertante es por qué se hace con tan poco aviso, por qué en persona y qué más podría estar implicado”, declaró Mark Cancian, asesor senior del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales y coronel retirado de los Marines. Aunque reconoció que “la idea de que el secretario vaya a hablar con los generales y a darles su visión sobre la gestión del departamento es perfectamente razonable”, la naturaleza extraordinaria del evento ha levantado alarmas.
Un evento sin precedentes que divide opiniones
La reunión ha generado reacciones contrastantes incluso dentro del gobierno. Mientras Trump restó importancia al evento -“Estaré allí si me quieren, pero ¿por qué es un gran problema?”-, el almirante italiano Giuseppe Cavo Dragone, presidente del Comité Militar de la OTAN, fue contundente: “En mis 49 años de servicio, nunca había visto algo así”.
La falta de transparencia sobre la agenda ha llevado a muchos en Washington a especular sobre el enfoque real del encuentro. Michael O’Hanlon, del Instituto Brookings, sospecha que habrá un elemento dramático que podría ser “tan importante como cualquier elemento sustantivo”. Y añadió: “La pura magnitud hace preguntarse qué tipo de interacción significativa puede ocurrir. Y por lo tanto, parece más un acto teatral o un intento de imponer que un verdadero intercambio de opiniones”.
¿Hacia un cambio radical en la estrategia militar?
Analistas como Bryan Clark, del Hudson Institute, creen que la reunión podría centrarse en un profundo cambio de política de defensa. Según Clark, la administración Trump buscaría que las fuerzas armadas pongan menos énfasis en Europa y Asia y más en el hemisferio norte, un giro estratégico que rompería con décadas de precedentes.
“Creo que intentan marcar el tono, establecer el contexto, para que estos generales y almirantes entiendan que la estrategia que se avecina es muy diferente de lo que conocen”, explicó Clark. El investigador añadió que obligar a los comandantes a asistir en persona, en lugar de usar videoconferencia, “es una manera de demostrar que esto es importante”.
El encuentro se produce en un contexto particularmente delicado, con Hegseth impulsando lo que él llama la “ética guerrera” y habiendo tomado varias medidas inusuales, incluidas reducciones en el número de oficiales generales y destituciones de otros altos mandos. Mientras Washington se prepara para una posible paralización del gobierno, esta misteriosa concentración de poder militar mantiene en vilo a la comunidad de defensa internacional.
Humberto ‘Toto’ Torres




