
Con acuerdo con la comunidad muisca, el Puente Tibanica inicia licitación y promete mejorar la movilidad entre Bogotá y Soacha
5 mayo, 2026
CNE revisará regulación de encuestas en Colombia y promete garantías tras polémica por nueva normativa electoral
5 mayo, 2026A menos de un mes de la primera vuelta presidencial del 31 de mayo, el registrador nacional, Hernán Penagos, hizo un llamado urgente a la Fuerza Pública para garantizar condiciones de seguridad y libertad en las elecciones de 2026, en medio de preocupaciones por el orden público en varias regiones del país.
Desde la Escuela de Cadetes de Policía General Santander, el funcionario insistió en que el reto no es solo logístico, sino también democrático, al señalar que el objetivo es asegurar que todos los puestos y mesas de votación estén instalados, pero sobre todo que los ciudadanos puedan votar sin presiones ni intimidaciones.
Penagos subrayó que “no se trata únicamente de garantizar la logística electoral”, sino de proteger el ejercicio pleno de los derechos políticos, por lo que pidió una articulación efectiva entre las autoridades, especialmente con los comandantes de Policía en todo el país. La coordinación institucional será clave para evitar fallas en la jornada electoral.
En su intervención, el registrador destacó el rol de la Fuerza Pública en la confianza ciudadana: “ustedes son determinantes para transmitir tranquilidad”, afirmó, al tiempo que invitó a las autoridades a ayudar a que la ciudadanía se informe y no sea manipulada durante el proceso electoral.
El llamado cobra mayor relevancia en medio de la crítica situación de seguridad en el suroccidente del país, donde en los últimos días se ha registrado una escalada de violencia atribuida a grupos disidentes, con ataques con explosivos, uso de drones y hostigamientos a estaciones de Policía.
Según reportes recientes, al menos 31 ataques se han presentado en departamentos como Cauca, Valle del Cauca y Nariño, lo que enciende las alertas de cara a las elecciones presidenciales. Garantizar un voto libre y seguro se convierte así en uno de los principales desafíos para el Estado colombiano.




