
Centro Democrático descarta alianza con Salvación Nacional y cuestiona postura de Enrique Gómez
29 septiembre, 2026La reforma tributaria de Bogotá superó el segundo debate en el Concejo y contempla cambios en el ICA, alumbrado público y alivios para contribuyentes.
El Concejo de Bogotá aprobó la reforma tributaria en segundo debate este lunes 28 de septiembre de 2026, después de siete sesiones plenarias y más de 55 proposiciones discutidas. El proyecto de Acuerdo por una Ciudad Inteligente ahora pasa a sanción del alcalde Carlos Fernando Galán.
La iniciativa, presentada por la Administración Distrital, recibió modificaciones durante el trámite y concentró la discusión en el alumbrado público, el impuesto de Industria y Comercio (ICA), los incentivos a la inversión y los alivios tributarios. El debate también estuvo marcado por desacuerdos entre concejales de distintas bancadas.
“Este proyecto que hoy se aprueba es mejor que el que les traíamos hace un año y mejor que el que les presentamos hace un mes”, afirmó la secretaria de Hacienda, Ana María Cadena, al finalizar la discusión. Según la funcionaria, las propuestas de diferentes bancadas fueron incorporadas durante el trámite.
¿Qué cambia con la reforma tributaria?
Uno de los principales cambios será la creación de una sobretasa al impuesto predial destinada a financiar el alumbrado público. Los propietarios de predios residenciales de estratos 4, 5 y 6 asumirán el cobro, mientras que los estratos 1, 2 y 3 quedarán excluidos, salvo las excepciones contempladas para predios de alto avalúo.
El proyecto establece para los estratos 4, 5 y 6 una tarifa de 0,4 por mil entre 2027 y 2041. Para predios comerciales, financieros e industriales se fijó una tarifa de 1 por mil durante ese mismo periodo.
La reforma también modifica el Impuesto de Industria y Comercio (ICA). De acuerdo con la Administración Distrital, cerca del 89 % de las industrias y el 83 % de los comercios tendrían una reducción asociada a la simplificación de las tarifas.
Entre los sectores beneficiados aparecen restaurantes, hoteles, bares y actividades de edición y publicación de libros. Restaurantes y hoteles pasarían de 13,8 a 12 por mil, mientras que los bares pasarían de 13,8 a 11 por mil, según las tarifas divulgadas durante el trámite.
Un ejemplo presentado durante la discusión muestra el efecto en algunas actividades. Un restaurante con ingresos anuales de $325 millones pasaría de pagar cerca de $4,5 millones a $3,9 millones, mientras un bar con ingresos de $1.200 millones bajaría de aproximadamente $16,6 millones a $13,2 millones.
Alivios para contribuyentes e inversión
Otro de los componentes de la reforma son los alivios para contribuyentes con obligaciones tributarias pendientes. La Administración Distrital planteó mecanismos para facilitar el pago de deudas y reducir intereses y sanciones bajo determinadas condiciones.
El proyecto también busca incentivar nuevas inversiones privadas. La Alcaldía calcula que las medidas podrían atraer $78,3 billones en inversión y generar 215.000 empleos durante los próximos diez años.
Galán defendió ese objetivo tras la aprobación del proyecto y sostuvo que una ciudad que busca competir por inversión necesita generar condiciones para la actividad empresarial. La Administración también relaciona la reforma con la transformación del alumbrado público y otras inversiones asociadas al modelo de ciudad inteligente.
Concejo aprobó la reforma en medio de reparos
La discusión estuvo marcada por posiciones enfrentadas sobre los nuevos cobros y los incentivos tributarios. Concejales críticos cuestionaron especialmente la sobretasa al predial y señalaron posibles efectos sobre hogares, empresas y sectores productivos.
La concejal Rocío Dussán manifestó su desacuerdo con el proyecto y sostuvo que, desde su perspectiva, las medidas no beneficiarían a los sectores más vulnerables. Su posición hizo parte de las críticas expresadas durante el debate.
En contraste, el concejal Jesús Araque defendió los alivios incluidos en la iniciativa y destacó la posibilidad de que los contribuyentes con deudas puedan ponerse al día. También resaltó los incentivos previstos para actividades comerciales y gastronómicas.
El concejal Jairo Avellaneda cuestionó el procedimiento y el alcance de algunos alivios. Durante el debate sostuvo que existía una diferencia entre el plazo de las nuevas obligaciones y el periodo establecido para acceder a determinados beneficios.
La concejal Sandra Forero también votó en contra de algunas medidas relacionadas con los nuevos impuestos. Su principal reparo estuvo relacionado con la sobretasa destinada al alumbrado público y con los cambios en el ICA, por considerar que mayores cargas podrían trasladarse al consumidor.
Otros concejales defendieron el proyecto por sus efectos esperados sobre la inversión, el empleo y la modernización de la infraestructura. La votación final dejó constancia de votos negativos de 12 concejales, según el reporte oficial del Concejo de Bogotá.
¿Qué sigue para la reforma tributaria?
Con la aprobación del segundo debate, el proyecto pasa ahora a sanción del alcalde Carlos Fernando Galán. Una vez sancionado y publicado como Acuerdo de la ciudad, comenzarán a aplicarse las medidas en las fechas establecidas, varias de ellas desde el 1 de enero de 2027.
El siguiente escenario será la aplicación de los nuevos cobros y beneficios y el seguimiento a los resultados que produzcan sobre el recaudo, la actividad empresarial y la infraestructura urbana. La reforma trasladará así el debate del Concejo a los bolsillos de los contribuyentes y a la ejecución de las inversiones previstas para Bogotá.
Sala Digital Comundo




