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29 mayo, 2026🌐 ASTROLABIO # 361 – VIERNES 29 DE MAYO DEL 2026
Las presidenciales en Colombia podrían ser una especie de repetición de lo que sucedió en el país hace un cuarto de siglo.
En ese entonces, el presidente Pastrana desarrollaba un tormentoso modelo de negociación con las FARC.
En vez de aprovechar esos cuatro años en un área desmilitarizada de 42 kms2 –donde ejercían plena autoridad– con el fin de demostrar que podían gobernar sanamente y ser una alternativa política, las FARC optaron por seguir secuestrando, expropiando y sometiendo.
En consecuencia, la población estaba hastiada del experimento, embargada por el miedo y urgida de seguridad y protección.
Hoy, el modelo de negociación múltiple llevado a cabo por el presidente Petro ha producido ( también desde el comienzo ) un efecto altamente parecido.
Por aquellos días, el candidato más opcionado en las encuestas iniciales era el liberal Horacio Serpa.
Inicialmente, Serpa desafió a las FARC, pero, temeroso de ser señalado por la historia como el causante de la ruptura de los diálogos de paz, se convirtió en el heredero del laboratorio de la zona de distensión.
De tal modo, él fue perdiendo la ventaja inicial y su grado de aceptación popular fue decayendo irremediablemente.
Hoy, al candidato oficialista, Iván Cepeda, le sucede exactamente lo mismo.
Aunque ha censurado algunas conductas criminales, él ha sostenido que su identidad política está ligada a los diálogos de paz y que le dará continuidad al modelo negociador.
Pero lo que muestran los sondeos es que los ciudadanos están saturados, visiblemente atemorizados y empeñados en mejorar sus condiciones de seguridad.
En ese momento, un personaje casi desconocido y que a duras penas figuraba en las encuestas, llamado Álvaro Uribe Vélez, irrumpió en el escenario electoral enfrentando a Horacio Serpa, prometiendo la reconquista de la zona del Caguán y comprometiéndose a liberar a los colombianos del asedio en que se hallaban.
Por ende, su grado de favorabilidad fue creciendo vertiginosamente, tal como en la actual contienda ha sucedido con Abelardo de la Espriella, mitad ‘outsider’, mitad ‘maverick’, es decir, un verdadero ‘outsiderick’, o sea, una figura que, sin experiencia política trascendente, captura maquinarias y corrientes de opinión sin hacer concesiones y sin necesidad de tratativas o financiación ajena.
En semejante avalancha, Uribe opacó por completo a la conservadora Noemí Sanín, cuyo papel ejerce hoy la candidata uribista Paloma Valencia, y logró la victoria directamente en la primera vuelta, sin necesidad de balotaje.
A la postre, Uribe refundó la derecha, redefinió el espectro ideológico y, en buena parte, marcó el ritmo de la política colombiana.
Que es, exactamente, lo que se supone que hará De la Espriella en los próximos meses : liderar el posturibismo, desarrollar la neoderecha y, en primera o en segunda vuelta, iniciar una ‘transición de seguridad’ en Colombia.
vicentetorrijos.com

