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16 septiembre, 2025El presidente Gustavo Petro reaccionó a la decisión del gobierno de Estados Unidos de descertificar a Colombia en su lucha contra las drogas, señalando que el fracaso no es de Colombia, sino de la estrategia antidrogas impulsada por Washington.
El presidente Petro fue enfático: “Los crecimientos de cultivos de coca se dieron en el gobierno de Duque y con fumigación forzada. Es la política de Estados Unidos la que ha fallado. No se necesitan avionetas con glifosato, sino reducir la demanda de cocaína, principalmente en EE. UU. y Europa”.
El Departamento de Estado incluyó a Colombia, junto a Afganistán, Bolivia, Birmania y Venezuela, en la lista de países que no han cumplido “de manera fehaciente” sus obligaciones internacionales contra el narcotráfico en el último año.
No obstante, el mismo comunicado reconoció que “la asistencia de Estados Unidos a Colombia es vital para los intereses nacionales” de ese país.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, defendió ante The New York Times los avances del país: entre enero y septiembre de 2025, las incautaciones de cocaína aumentaron 8%, la destrucción de laboratorios 21% y fueron neutralizados 3.200 integrantes de estructuras ilegales, un 17% más que en 2024.
El director de la Policía, general Carlos Fernando Triana, recordó que en 2024 se decomisaron 889 toneladas de cocaína la cifra más alta en la historia del país y que en el primer semestre de 2025 ya van 600 toneladas, un 20% más que en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, destacó que esa lucha ha dejado un alto costo: 107 uniformados muertos en 2024.
“Si hay un país con voluntad férrea de combatir el narcotráfico, ese es Colombia”, subrayó el ministro Sánchez.
Otra de las reacciones que se dieron tras las decisión fue la del expresidente Ernesto Samper coincidió con Petro y calificó la medida como “ilegal, política y regresiva”.
-Ilegal, porque solo la ONU puede imponer sanciones internacionales.
-Política, porque históricamente EE. UU. la ha usado para castigar gobiernos considerados “enemigos”.
-Regresiva, porque golpea a campesinos e indígenas, los más vulnerables de la cadena.
Samper sostuvo que la decisión ofrece a Colombia la oportunidad de “recordarle al mundo los altos costos económicos, sociales e institucionales que ha pagado por un problema que no es solo suyo”.
Paola Martínez Burgos




