
Caso Chiquita Brands: condenan a exdirectivos por nexos con paramilitares
24 julio, 2025
Discreto debut de Millonarios ante Equidad: “Yo me comprometo a ser finalista”
24 julio, 2025¿Las exportaciones de carbón a Israel implican una violación ética o una decisión comercial legítima? Petro, Reyes y los gremios mineros ofrecen versiones enfrentadas.
El presidente Gustavo Petro desató una nueva tormenta política al acusar públicamente al exministro de Comercio, Luis Carlos Reyes, de ser “cómplice del genocidio en Gaza”, en el marco del anuncio del decreto que prohíbe la exportación de carbón colombiano a Israel. La declaración presidencial provocó una inmediata y contundente respuesta de Reyes, así como pronunciamientos de gremios carboneros y expertos en comercio exterior que desmienten la narrativa del mandatario.
Los hechos se remontan al pasado domingo 20 de julio, cuando Petro, durante su discurso oficial, anunció la firma de un decreto que prohíbe la venta de carbón a Israel. Según el presidente, “no se puede seguir exportando carbón a quienes están quemando niños en Gaza”. La decisión, enmarcada en la posición crítica del Gobierno frente a la guerra en Palestina, fue seguida por una serie de señalamientos dirigidos al exministro Reyes, quien estuvo al frente de la cartera de Comercio durante parte de 2023 y 2024.
Fue este 23 de julio, durante la VII Reunión Ministerial de Energía de la CELAC, que el presidente Petro aseguró que Reyes fue responsable de mantener autorizaciones para que empresas exportaran carbón a Israel. “Fue él quien firmó esos documentos. Es cómplice del genocidio”, dijo el jefe de Estado, señalando que lo ocurrido en Gaza no es un conflicto, sino “una masacre apoyada por los que proveen los recursos energéticos”.
El jefe de Estado también afirmó que el decreto fue manipulado por Reyes, quien habría incluido cláusulas que permitieron la continuidad de los envíos. “Reyes me engañó, se llevó el decreto, no pasó por filtros jurídicos; había dos palabras que excluyen a los exportadores de carbón de la prohibición presidencial de exportar carbón a Israel”, declaró el mandatario. Además, sugirió que funcionarios del Ministerio de Comercio habrían sido “infiltrados por el Mossad”, la agencia de inteligencia israelí.
La respuesta de Reyes no tardó en llegar. El exministro calificó como falsa la afirmación de que hubiera firmado permisos de exportación. “El presidente de la República está señalando a un ciudadano privado como cómplice del genocidio, lo que pone en riesgo mi seguridad y la de mi familia”, declaró. Reyes explicó que las exportaciones de carbón no requieren autorización específica del Ministerio de Comercio, pues son operaciones reguladas por mecanismos aduaneros normales. También aseguró que fue el propio Petro quien insistió en incluir la cláusula que ahora critica, alegando que “el Mossad nos había infiltrado y que si no la poníamos la Corte Constitucional tumbaba el decreto”. En sus palabras: “Desde el MinCIT dimos una gran pelea contra la cláusula que volvía el decreto inocuo”.
La confrontación pública marca una ruptura política definitiva entre Reyes y el mandatario, luego de que el exministro fuera uno de los técnicos más cercanos a la administración durante sus primeros años. Reyes insistió en que sus diferencias con Petro no se pueden resolver con señalamientos personales ni con tergiversaciones. “La política no puede ser el espacio donde se legitimen los linchamientos verbales”, afirmó.
Paralelo a esto, gremios carboneros han cuestionado la viabilidad del decreto presidencial y la narrativa gubernamental. La Asociación Colombiana de Minería, en cabeza de Juan Camilo Nariño, calificó las declaraciones de Petro como “temerarias” y explicó que el carbón colombiano se utiliza para generar energía eléctrica, incluso en Gaza, beneficiando hospitales e infraestructura vital. Nariño aclaró que el decreto permite continuar con los envíos que respondan a contratos vigentes, lo que contradice la idea de un sabotaje. También rechazó el vínculo que hizo el presidente entre las empresas mineras y la muerte de sindicalistas, afirmando que “esa afirmación es falsa, temeraria y sin respaldo en ninguna decisión judicial”.
De otra parte, la Federación Nacional de Productores de Carbón (Fenalcarbón) advirtió que la medida podría causar graves perjuicios económicos para Colombia, especialmente en regiones como La Guajira y el Cesar. Según el gremio, las exportaciones a Israel han disminuido en un 50 % desde la entrada en vigor del decreto, pasando de 250.000 a 100.000 toneladas mensuales. Empresas como Drummond y Glencore han reiterado que los despachos realizados cuentan con autorización oficial y responden a contratos firmados antes de la prohibición.
Un episodio más que revela más tensiones dentro del gabinete presidencial, donde las fracturas internas y los cambios en la línea política han generado un ambiente de confrontación, no solo con opositores, sino también con antiguos aliados. La relación entre el Ejecutivo y los sectores productivos también queda tensionada por decisiones unilaterales que, como el decreto contra las exportaciones a Israel, generan incertidumbre económica y política en el escenario internacional.
Juan Joya




