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1 julio, 2025Desde Nueva York, en el marco de la Cuarta Conferencia sobre Financiación al Desarrollo (FFD4) de Naciones Unidas, el presidente Gustavo Petro hizo un llamado a replantear la política global sobre drogas. Según el mandatario, sin una estrategia internacional realista y coherente, será imposible alcanzar la paz en Colombia.
“Para sacar a Colombia de la violencia y lograr la paz, el mundo necesita una política real de drogas. Una que frene el crecimiento del consumo de cocaína, no culpe al campesino cocalero y nos permita salir de los ‘cien años de soledad’ que vivimos”, declaró ante medios internacionales.
El presidente propuso que Europa adopte una postura más realista frente al fenómeno de las drogas:
“Legalicen la coca como legalizaron el vino y el whisky, o eduquen a sus niños en los colegios para no consumirla. O ambas. Pero la paz debe ser un derecho, y por tanto hay que insistir tercamente en ella”, enfatizó.
Además el presidente Petro cuestionó las conclusiones del más reciente informe de la ONU sobre drogas, que según él responsabiliza desproporcionadamente a Colombia. “El informe hace una maroma matemática al suponer que la productividad por hectárea se duplicó en un año. Lo dudo. No se menciona que los cultivos de coca crecen muy lentamente. El campesino productor no es el culpable, es una víctima de la exclusión, un pobre sin otra opción de vida en su territorio”, dijo.
El mandatario insistió en que la violencia actual en Colombia tiene un origen global, y ya no responde a las dinámicas de la insurgencia ideológica del pasado. “No es la violencia que describió García Márquez ni la que yo viví en la insurgencia socialista, el incremento de consumo de cocaína en Europa ya cuenta con centenares de laboratorios de purificación y está impulsando la violencia en Colombia”.”, afirmó.
Al referirse al ELN, lo describió como un grupo “bisagra”: “Nació como insurgencia armada en la Guerra Fría, pero terminó vinculado a las redes internacionales del narcotráfico. En Colombia le decimos ‘traqueto’ a eso. Esa lógica los aleja de cualquier posibilidad real de entender la necesidad de paz y de transformaciones sociales”.
Paola Martínez Burgos




