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12 agosto, 2025Aunque las cifras muestran que Bogotá tiene una tasa de homicidios menor que Washington, el mandatario anunció medidas drásticas para recuperar el control de su DC.
Aunque las cifras muestran que Bogotá tiene una tasa de homicidios menor que Washington, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció medidas drásticas para recuperar el control de su capital. En una declaración desde la Casa Blanca, comparó directamente la situación de seguridad en Washington D.C. con la de la capital colombiana, afirmando que ambas ciudades se encuentran entre “los peores lugares del mundo” en términos de homicidios.
“La tasa de homicidios en Washington hoy en día es más alta que la de Bogotá, Ciudad de México o algunos de los lugares que se consideran los peores del mundo. Es mucho más alta”, dijo Trump mientras mostraba un gráfico que ubicaba a Washington con una tasa de 27,54 homicidios por cada 100.000 habitantes, frente a los 15,1 registrados en Bogotá.
La afirmación generó reacciones inmediatas en Colombia, donde el tema de seguridad urbana ha sido objeto de debate constante. Bogotá cerró el año 2024 con un incremento del 11,9 % en homicidios respecto al año anterior, alcanzando una tasa de 15 por cada 100.000 habitantes. Este número alejaría considerablemente a la ciudad de las metas planteadas en el Plan de Desarrollo 2024–2027.
Desde el Concejo de Bogotá, se calificó el balance como “el año más violento desde 2016” y se exigieron soluciones de fondo que protejan la vida de los bogotanos. La administración distrital, encabezada por el alcalde Carlos Fernando Galán, se ha comprometido a reducir la tasa de homicidios a 8,0 para el año 2027, lo que implicaría disminuir los casos casi a la mitad.
En contraste, autoridades locales en Washington han cuestionado la narrativa presidencial. La alcaldesa Muriel Bowser afirmó que “no estamos experimentando un repunte de la delincuencia”, citando una reducción del 7 % en delitos generales y del 26 % en delitos violentos durante el primer semestre de 2025. Sin embargo, Trump insistió en que “la ciudad ha sido tomada por bandas violentas, turbas errantes y drogadictos”, y proclamó el inicio del “Día de la Liberación en Washington D.C.”.
La intervención federal incluye el despliegue de la Guardia Nacional, el control directo del Departamento de Policía Metropolitana y la designación de nuevos funcionarios: Pam Bondi como jefa interina del Departamento de Justicia y Terry Cole como comisionado de policía. La medida fue activada bajo la sección 740 de la Ley de Autonomía del Distrito de Columbia.
Más allá de las cifras, la comparación entre Bogotá y Washington plantea interrogantes sobre el uso político de los datos de seguridad. Expertos advierten que la retórica de Trump podría distorsionar el contexto latinoamericano y alimentar estigmas que no corresponden con la realidad completa. Bogotá tiene problemas estructurales de seguridad, pero no puede ser equiparada sin matices con ciudades que enfrentan dinámicas completamente distintas.
En Colombia, el debate sobre seguridad urbana se ha intensificado en medio de la campaña presidencial y las metas del Plan de Desarrollo Distrital. La comparación con Washington, aunque inesperada, deja ver los retos que enfrenta Bogotá para consolidar una política de seguridad efectiva, basada en datos, prevención y justicia.
Juan Joya




