La Avenida 68, una de las arterias principales de Bogotá, está en proceso de transformación como parte de la construcción de la ruta alimentadora del Metro, un proyecto que busca mejorar la movilidad en la ciudad. Este ambicioso plan, que se extiende a lo largo de 17,07 kilómetros, conectará el sur con el norte de la capital, prometiendo significativos beneficios en términos de infraestructura y sostenibilidad.
El alcalde Carlos Fernando Galán, a través de sus redes sociales, anunció una de las intervenciones más significativas del proyecto: la plantación de más de 2.600 árboles a lo largo de la Avenida 68. Esta iniciativa tiene como objetivo compensar el impacto ambiental de las obras y transformar la vía en un corredor verde.
La transformación de la Avenida 68 incluirá la interconexión con cinco vías arteriales, la creación de 13,93 kilómetros de ciclorruta, la construcción de 13 cicloparqueaderos, seis nuevos puentes vehiculares, tres pasos vehiculares deprimidos, y 13 puentes peatonales para mayor seguridad de los transeúntes. Además, se destinarán 500.000 m² a espacio público, de los cuales 170.000 m² serán jardines y áreas verdes.
Avanzamos en la siembra de árboles en la avenida 68, donde se plantarán 2.549 nuevos ejemplares y más de 53.000 m2 de jardinería, impulsando el desarrollo ambiental en la ciudad. pic.twitter.com/AYVV8AOdYZ
— Alcaldía de Bogotá (@Bogota) February 7, 2025
En cuanto a la compensación ambiental, el proyecto ha considerado la importancia de la sostenibilidad. Se han trasladado cerca de 1.650 árboles a nuevas ubicaciones, 400 árboles fueron conservados en su lugar original, y se sembrarán 2.600 árboles adicionales de especies nativas resistentes a la contaminación, como el chicalá rosado y amarillo. El Jardín Botánico de Bogotá también contribuirá con más de 3.000 especies adicionales.
“El esfuerzo que estamos haciendo es para que la Avenida 68 se convierta en una avenida verde. La idea es que los árboles sean de mayor edad y altura (más de 2 metros), para que brinden beneficios ambientales en menos tiempo y con menor riesgo de afectación”, explicó el alcalde Galán. Además, adelantó que este mismo enfoque se aplicará en la Carrera Séptima, otro de los grandes proyectos de movilidad de la ciudad. Se llevarán a cabo diálogos con la comunidad para determinar qué árboles pueden ser trasladados y cómo se compensará cualquier intervención en la zona.
El proyecto de transformación de la Avenida 68 no solo busca mejorar la movilidad urbana, sino que también le apunta contribuir a la recuperación de espacios verdes en Bogotá. Esta iniciativa refleja un compromiso con el equilibrio entre el desarrollo urbano y la sostenibilidad ambiental.
Juan joya