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5 marzo, 2026Con categoría, obediencia táctica y una noche brillante de Rodrigo Contreras, Millonarios profanó el Atanasio Girardot y se metió en la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
Millonarios se hizo grande en tierras antioqueñas, planificó y dispuso un partido casi perfecto, mientras Nacional expuso sus falencias: no jugó cómodo, persistió, pero terminó sucumbiendo y agudizando un nuevo fracaso a nivel internacional. Pese a tener una de las mejores nóminas del fútbol colombiano, el equipo verdolaga no solo quedó por fuera de la Copa Libertadores, sino que tampoco disputará la Copa Sudamericana.
Eficacia, practicidad y orden: las claves que edificaron la victoria azul
Desde el comienzo, Millonarios dejó claro que no iba a esconderse ni a especular. Sabiendo que no había un mañana, salió a proponer, priorizando el orden y la obediencia táctica, factores clave para neutralizar un bloque ofensivo de Nacional con mucha capacidad individual. Sin embargo, con el paso de los minutos, el conjunto local se fue desesperando y mostrando impotencia ante la solidez defensiva del equipo azul.
Bustos no improvisó y le dio continuidad al esquema 5-3-2. La integralidad caracterizó a Millonarios: todos sin balón aportaban en marca, presión y recuperación. De manera inteligente, y sin extremos naturales, el equipo capitalino se mostró sólido en defensa. Además, nunca quedó completamente replegado, lo que cortó la salida rápida de Nacional y lo obligó a jugar más en horizontal que en vertical. Con ayuda de los interiores, Millonarios también doblegó la marca por las bandas, movimiento que confundió a los laterales verdolagas, quienes terminaron siendo uno de los puntos más bajos del partido.
Millonarios le cedió la pelota a Nacional, pero no los espacios ni las ventajas. De forma inteligente permitió que el rival acumulara volumen ofensivo y, a la contra, aprovechó los desajustes de un equipo mal posicionado en defensa. Rodrigo Contreras fue el punto de quiebre del encuentro: el argentino se convirtió en el bastión ofensivo, mientras Millonarios crecía y Nacional entraba en un escenario de presión, desesperación y descontrol emocional.
El delantero argentino aprovechó el desorden rival y, con un remate de más de 60 metros, abrió el marcador. Un golazo que llenó de confianza al conjunto azul. Nacional apostó a sus individualidades y, en una de las pocas ocasiones en las que Millonarios se vio expuesto cerca del área, logró el empate con un control dirigido de Nicolás Rodríguez y una definición al palo del arquero. Sin embargo, antes del cierre del primer tiempo, una imprudencia de Simón García dentro del área cambió nuevamente el rumbo del partido. Contreras volvió a ganar en el área y provocó una pena máxima que Leonardo Castro transformó en gol.
Arias se equivoca en el replanteo y Contreras vuelve y cobra
Para la segunda mitad, Nacional salió con Cristian Arango en lugar de Matheus Uribe, una decisión arriesgada si se tiene en cuenta que Millonarios tenía capacidad ofensiva. Con ese movimiento, el equipo verdolaga quedó con un solo volante de recuperación, Jorman Campuzano, dejando amplios espacios en el mediocampo para el conjunto albiazul.
Posteriormente, cuando Nacional vivía su mejor momento en el partido, con Novoa salvando un mano a mano frente a Morelos y con Sarmiento ganando constantemente la espalda de Sarabia, el técnico decidió sacar a Sarmiento para ingresar a Marlos. A partir de ese momento, Nacional perdió profundidad por las bandas. Con más desespero que claridad, el estratega apostó por el ataque con los ingresos de Asprilla y Bauza, lo que aumentó el volumen ofensivo, pero no solucionó los problemas en la salida ni en la contención.
A la impotencia ofensiva se sumó otra brillante acción de Rodrigo Contreras. Aprovechando su potencia física, el argentino ganó la carrera a Campuzano en un contragolpe, resistió la marca en inferioridad numérica y definió con técnica para sentenciar el partido al minuto 75 con el 1-3 definitivo. Nacional no logró levantarse de ese golpe.
Después todo fue trámite. Nacional se vino abajo y Millonarios cerró una noche redonda, en la que no solo alcanzó el objetivo, sino que controló el partido sin mayores sobresaltos. El equipo sigue mostrando crecimiento bajo la dirección de Fabián Bustos, quien destacó el compromiso de sus jugadores: “Estoy agradecido con los jugadores, llevamos un mes y dos días en el club y somos bendecidos por cómo se entregan. Hoy hemos dado un paso, pero debemos dar vuelta a la página porque el lunes tenemos otro partido”.
Millonarios conocerá sus rivales en la fase de grupos el próximo 19 de marzo, durante el sorteo que se realizará en Paraguay.
Alexander Cortes




