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19 junio, 2025La escalada del conflicto entre Irán e Israel alcanzó un nuevo nivel este jueves tras el impacto directo de un misil balístico iraní contra el Centro Médico Soroka, el principal hospital del sur de Israel, ubicado en Beerseba. El ataque causó daños de gran magnitud en las instalaciones y dejó varios heridos, según confirmaron fuentes oficiales del centro de salud.
“El hospital ha sufrido daños extensos en distintas áreas”, indicó un portavoz del Soroka Medical Center, que atiende a cerca de un millón de personas y cuenta con más de 1.000 camas. Las autoridades médicas pidieron a la población evitar acudir al centro mientras se evalúan los daños y se asegura la infraestructura hospitalaria.
El ataque ocurrió en paralelo a una ofensiva aérea israelí contra el reactor de agua pesada de Arak, en el oeste de Irán. La televisión estatal iraní confirmó el bombardeo, aunque aseguró que “no existe ningún peligro de radiación” y que las instalaciones fueron evacuadas a tiempo. Un periodista presente en la cercana localidad de Khondab indicó que “no se registraron daños en áreas civiles alrededor del reactor”.
Previo a la ofensiva, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) emitieron un mensaje en idioma farsi advirtiendo a la población iraní: “Evacúen inmediatamente el área señalada en las ciudades de Arak-Khondab. Su presencia pone en riesgo sus vidas”, dijo el comunicado.
La respuesta iraní fue inmediata, con una nueva andanada de misiles lanzados contra territorio israelí. Las autoridades locales instaron a los ciudadanos a buscar refugio ante la amenaza de nuevos ataques. Además, se reportaron bombardeos israelíes en Teherán y otras zonas estratégicas de Irán, aunque el ejército israelí no reveló detalles específicos sobre los objetivos alcanzados.
El reactor de agua pesada de Arak, situado a 250 kilómetros de Teherán, ha sido motivo de preocupación internacional por su potencial para producir plutonio, lo que podría facilitar el desarrollo de armas nucleares. Como parte del acuerdo nuclear de 2015, Irán se comprometió a rediseñar este reactor para minimizar riesgos de proliferación, con apoyo técnico del Reino Unido, especialmente tras la salida de Estados Unidos del pacto en 2018 bajo la presidencia de Donald Trump.
La Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) condenó los ataques y recordó que ha perdido la “continuidad del conocimiento” sobre la producción y almacenamiento de agua pesada en Irán, debido a las restricciones impuestas por Teherán. El organismo había inspeccionado por última vez el sitio el 14 de mayo.
En días anteriores, Israel ya había intensificado sus operaciones militares, atacando el centro de enriquecimiento nuclear de Natanz, talleres de centrifugado cerca de Teherán y una instalación en Isfahán. Asimismo, se reportaron bajas entre altos mandos militares y científicos nucleares iraníes.
En represalia, Irán ha lanzado aproximadamente 400 misiles y cientos de drones contra Israel, causando al menos 24 muertes, cientos de heridos y daños estructurales en zonas residenciales del centro del país.
El intercambio de ataques mantiene a la región en un estado de alta tensión, sin señales claras de desescalada. La comunidad internacional observa con preocupación el rumbo del conflicto, mientras crece el riesgo de una confrontación de mayor alcance en Medio Oriente.
Humberto ‘Toto’ Torres




