
EE.UU. pide a sus ciudadanos abandonar 14 países de Oriente Medio por graves riesgos de seguridad
3 marzo, 2026
Inter de Bogotá sorprende con la contratación de Ian Poveda: ¿cuál es el presente del volante colombo-inglés?
3 marzo, 2026El Ministerio de Transporte anunció que alista un proyecto para revisar la asignación de slots en el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá, en lo que se perfila como uno de los debates regulatorios más sensibles del sector aéreo colombiano en los últimos años.
La iniciativa, confirmada por la ministra de Transporte, apunta a redistribuir franjas de despegue y aterrizaje con el objetivo de aumentar la competencia y mejorar la conectividad, sin incrementar el número total de operaciones por hora, que actualmente es de 74 movimientos.
“Más oferta y mejores precios”: la apuesta del Gobierno
La ministra defendió la intervención del Estado en un mercado que, según afirmó, presenta altos niveles de concentración. Señaló que la meta es ampliar la oferta, reducir tarifas y fortalecer la conectividad aérea.
En ese sentido, sostuvo que el Gobierno no puede permanecer pasivo frente a las quejas de los usuarios y que resulta necesario tomar decisiones para corregir posibles distorsiones del mercado.
Regla 80/20 y el principio de “úselo o piérdalo”
En Colombia rige el principio internacional conocido como “úselo o piérdalo”, que establece que las aerolíneas deben utilizar al menos el 80 % de los slots asignados para conservarlos en la siguiente temporada, mientras que el 20 % restante puede quedar disponible para reasignación.
La ministra explicó que la revisión no busca retirar espacios de manera arbitraria ni ampliar la capacidad operativa del aeropuerto, sino optimizar el uso de un recurso que calificó como escaso. Según indicó, la propuesta se enfocaría en redistribuir las franjas que no estén siendo utilizadas de manera eficiente.
Además, planteó que la eventual reforma podría priorizar rutas hacia regiones con menor conectividad y promover mayor competencia en destinos donde actualmente operan pocas aerolíneas.
Frente a los cuestionamientos del sector, fue enfática en que no se pretende despojar a las grandes compañías de sus posiciones, sino mejorar el aprovechamiento de los espacios ociosos.
También subrayó que cualquier modificación deberá cumplir estrictamente con los estándares técnicos y de seguridad operacional, resaltando que la autoridad aeronáutica cuenta con equipos especializados y una estructura altamente reglamentada.
Tensión institucional en la Aerocivil
En medio del debate, la ministra se refirió a las críticas dirigidas al director de la Aeronáutica Civil, Luis Alfonso Martínez Chimenty, en el contexto de la discusión sobre los slots.
Sin asumir su defensa, afirmó que cada funcionario debe responder por su propia gestión y que no le corresponde actuar como representante legal de ningún directivo.
El señalamiento surge en un ambiente de tensión institucional, luego de que sectores del gremio aéreo cuestionaran el liderazgo técnico de la entidad en este proceso.
IATA advierte riesgos por cambios en estándares internacionales
La discusión ocurre mientras la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha alertado sobre los riesgos de modificar los estándares globales de asignación de slots, aplicados en más de 300 aeropuertos del mundo.
El gremio sostiene que antes de introducir cambios estructurales debería implementarse plenamente el monitoreo contemplado en las Worldwide Airport Slot Guidelines (WASG), mecanismo que permite recuperar franjas mal utilizadas sin alterar el sistema vigente.
IATA advierte que apartarse de estos lineamientos podría traducirse en menos opciones de vuelo, aumento de tarifas y pérdida de competitividad frente a hubs regionales como Ciudad de Panamá o São Paulo.
Debate jurídico y posibles demandas
Por su parte, el exdirector de la Aeronáutica Civil, Juan Carlos Vélez, señaló que una redistribución sin fundamentos técnicos sólidos podría derivar en controversias jurídicas.
Aunque en Colombia los slots no constituyen formalmente derechos adquiridos, en la práctica internacional se reconocen como “derechos históricos” (Grandfather Rights). En ese contexto, retirar una franja horaria sin justificación válida podría abrir la puerta a demandas por parte de las aerolíneas afectadas.
El proyecto aún no ha sido publicado oficialmente y entraría en discusión técnica en las próximas semanas, pero de concretarse podría redefinir el equilibrio competitivo en el principal aeropuerto del país y reabrir el debate sobre concentración del mercado, tarifas aéreas y conectividad regional.
Humberto ‘Toto’ Torres




