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24 marzo, 2026En medio de un clima político cada vez más tenso en Colombia, el excandidato presidencial Miguel Uribe Londoño volvió a encender el debate público tras responsabilizar directamente al presidente Gustavo Petro por el ambiente de hostigamiento que, según él, rodeó a su hijo, el senador Miguel Uribe Turbay, antes de su asesinato en 2025.
De acuerdo con declaraciones recientes, Uribe Londoño afirmó que su hijo fue víctima de un constante “hostigamiento verbal”, que habría contribuido a generar un contexto adverso y peligroso. En ese señalamiento incluyó mensajes, declaraciones públicas y publicaciones en redes sociales provenientes del jefe de Estado.
El dirigente político sostuvo que este tipo de expresiones no solo afectaron la seguridad del entonces precandidato presidencial, sino que lo expusieron como un blanco en medio de la polarización política del país.
En un mensaje más contundente, Uribe Londoño aseguró que el discurso del Gobierno habría contribuido a crear un ambiente hostil que facilitó el atentado. Incluso, afirmó que su hijo fue “puesto como carne de cañón”, al tiempo que cuestionó la falta de protección por parte del Estado.
Además, criticó la política de “paz total”, señalando que, en su opinión, habría generado permisividad frente a estructuras criminales que terminaron participando en el crimen.
Las investigaciones judiciales han arrojado nuevos detalles sobre el magnicidio. Según información conocida recientemente, el crimen habría sido coordinado por una red criminal con vínculos con la disidencia guerrillera conocida como la Segunda Marquetalia. Uno de los implicados, identificado como intermediario entre los autores intelectuales y los ejecutores, confesó que existía una millonaria suma de dinero para llevar a cabo el asesinato, así como recursos adicionales destinados a encubrir la operación o eliminar testigos.
Las autoridades han establecido que el atentado fue planeado con antelación, incluyendo labores de seguimiento a la víctima, entrega de armas y logística de escape, lo que refuerza la hipótesis de un crimen organizado y premeditado.

El asesinato de Miguel Uribe Turbay, ocurrido tras un atentado el 7 de junio de 2025 en Bogotá, continúa siendo uno de los hechos más impactantes de la política reciente en Colombia. A pesar de las capturas y avances en la investigación, su familia insiste en que aún no se han identificado plenamente a los autores intelectuales, una deuda que consideran clave para esclarecer el caso.
Las declaraciones de Uribe Londoño han reavivado la controversia en el escenario político nacional, profundizando la polarización entre sectores afines y opositores al Gobierno. Mientras tanto, el llamado de la familia del senador asesinado sigue siendo el mismo: que se conozca toda la verdad detrás del crimen y que se establezcan responsabilidades en todos los niveles, tanto materiales como intelectuales.
El caso, lejos de cerrarse, continúa marcando la agenda política y judicial del país.
Paola Martínez Burgos




