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México inició con victoria su camino en el Mundial 2026 al derrotar 2-0 a Sudáfrica en el Estadio Azteca, en un partido cargado de emociones, simbolismo y recuerdos. Julián Quiñones y Raúl Jiménez marcaron los goles de una noche histórica para el fútbol mexicano, mientras el joven Gilberto Mora se llevó una de las mayores ovaciones de la jornada.
La Selección de México comenzó con pie derecho su participación en la Copa Mundial de la FIFA 2026 al imponerse con autoridad a Sudáfrica en el partido inaugural disputado ante más de 80.000 espectadores en el Estadio Azteca.
El triunfo tuvo un significado especial para el fútbol mexicano, que 16 años después encontró una especie de revancha deportiva frente al mismo rival que amargó su estreno en Sudáfrica 2010 con el recordado gol de Siphiwe Tshabalala en Johannesburgo.
Quiñones abrió el camino de la victoria
Desde los primeros minutos, México mostró iniciativa, control de balón y profundidad ofensiva, impulsado por el ambiente de un Azteca que volvió a vestirse de gala para una Copa del Mundo.
La insistencia encontró recompensa cuando Julián Quiñones aprovechó un error defensivo, aceleró hacia el área y venció al arquero Ronwen Williams con un potente remate que se coló entre sus piernas.
El gol desató la euforia de los aficionados mexicanos, que celebraron una anotación histórica en el regreso del Mundial a territorio azteca. Para muchos, fue una revancha simbólica que tardó más de una década en llegar.
México dominó, pero Sudáfrica reaccionó
Tras la ventaja inicial, el conjunto dirigido por Javier Aguirre manejó el ritmo del encuentro y generó nuevas opciones para ampliar la diferencia.
Sin embargo, Sudáfrica logró reaccionar por algunos momentos y obligó a México a replegarse parcialmente, generando cierta inquietud entre los aficionados presentes en el estadio.
Julián Quiñones estuvo cerca de aumentar la cuenta con varios remates peligrosos, mientras Álvaro Fidalgo se convirtió en uno de los jugadores más destacados gracias a su visión de juego y capacidad para generar espacios.
La expulsión cambió el rumbo del partido
El inicio del segundo tiempo estuvo marcado por una acción determinante. Sudáfrica sufrió la expulsión de Sithole tras una falta sobre Brian Gutiérrez, dejando a los africanos con diez jugadores y facilitando el dominio mexicano.
Con superioridad numérica, México encontró más espacios y comenzó a explotar las bandas, especialmente por el sector donde Quiñones, Reyes y Fidalgo generaron constantes desequilibrios.
La presión terminó dando resultado y permitió que el equipo local consolidara una actuación sólida ante su afición.
Raúl Jiménez selló una noche histórica
Uno de los momentos más emotivos de la jornada llegó con el ingreso de Gilberto Mora, la joven promesa de apenas 17 años que recibió una estruendosa ovación por parte de los aficionados.
Poco después, Raúl Jiménez apareció para ampliar la ventaja y sentenciar el compromiso con un cabezazo que hizo estallar nuevamente al Estadio Azteca.
El delantero mexicano, visiblemente emocionado, celebró entre lágrimas una anotación que representa una recompensa a años de esfuerzo y superación personal, consolidándose como uno de los protagonistas del estreno mundialista.
Sudáfrica terminó con nueve jugadores
Cuando el encuentro parecía encaminado a un cierre tranquilo para los anfitriones, llegó una nueva complicación para los sudafricanos.
Una segunda expulsión dejó a los Bafana Bafana con apenas nueve jugadores en el terreno de juego, reflejando las dificultades que enfrentaron para contener el poder ofensivo del conjunto mexicano.
Aunque el marcador pudo ser más amplio, México administró la ventaja y aseguró sus primeros tres puntos en el Grupo A.
El Azteca volvió a vivir una noche mundialista inolvidable
Más allá del resultado, la inauguración del Mundial 2026 dejó imágenes cargadas de emoción, nostalgia y esperanza para el fútbol mexicano.
El Estadio Azteca, escenario de las gestas de Pelé en 1970 y Maradona en 1986, volvió a convertirse en el epicentro del fútbol mundial y fue testigo del nacimiento de nuevos héroes como Julián Quiñones y Gilberto Mora, además de la consagración emocional de Raúl Jiménez.
Con una victoria convincente y el respaldo de toda una nación, México arrancó el Mundial 2026 con la ilusión intacta de convertirse en uno de los protagonistas del torneo.
Sala Digital colmundo




