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29 julio, 2025La ciudad más antigua del país proyecta su futuro como destino turístico y patrimonial.
Con la conmemoración de sus 500 años de fundación, Santa Marta se convierte en epicentro de una programación cultural que articula memoria histórica, reconocimiento a los pueblos originarios y proyección urbana. Fundada el 29 de julio de 1525 por Rodrigo de Bastidas, la ciudad más antigua de Colombia celebra medio milenio de existencia con más de 120 actividades que incluyen rituales ancestrales, conciertos, exposiciones, foros y circuitos patrimoniales.
La fundación de Santa Marta se dio en un contexto de expansión colonial impulsado por la Corona española. Bastidas recibió la Capitulación Real en 1524, que lo autorizaba a establecer una ciudad con al menos 50 vecinos, quince de ellos casados, y a fomentar la agricultura y ganadería con una base de animales traídos desde La Española. El desembarco en la ensenada de Gaira marcó el inicio de un asentamiento que enfrentó resistencia indígena, ataques piratas y dificultades estructurales. Durante los primeros cincuenta años, Santa Marta funcionó como un punto de tránsito más que como un asentamiento consolidado, lo que generó hacinamiento, epidemias y hambruna.
La resistencia de los pueblos taironas se extendió por más de un siglo. Su legado arquitectónico, orfebre y espiritual permanece en comunidades como los kogui, arhuaco, wiwa y kankuamo, quienes consideran la Sierra Nevada como el “Corazón del Mundo”. La Línea Negra, territorio sagrado que delimita su cosmovisión, fue escenario de rituales de pagamento y actos de reconocimiento por parte del Estado durante esta conmemoración. La ceremonia en Mamatoco, liderada por mamos de la Sierra, simbolizó la reciprocidad entre el Estado y los pueblos indígenas.
En el marco de la celebración, se lleva a cabo el concierto “Corazón del Mundo” desde las playas de El Rodadero, con entrada libre y transmisión en vivo por Señal Colombia y Radio Nacional. El evento reúne a artistas locales, nacionales e internacionales en una puesta en escena que articula ritmos indígenas, afrodescendientes, caribeños y urbanos. Participan Wilfran Castillo, Bomba Estéreo, Systema Solar, Adriana Lucía, Ana del Castillo, Orquesta Aragón, Kombilesa Mí, Hijos de la Sierra, Gaiteros de Pueblo Santo, Gaitagua, Mily Pikotera y Daymé Arocena, entre otros. La programación incluye además el acto escénico “Ceremonia Viva”, creado por artistas samarios y estudiantes de la Universidad del Magdalena, que representa el sincretismo cultural de la región mediante una narrativa sensorial.
En paralelo, el Gobierno Nacional y la Alcaldía Distrital anunciaron más de 100 proyectos de infraestructura con una inversión superior a 1,2 billones de pesos. Entre las obras destacan el Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado, la construcción de plantas desalinizadoras, la ampliación del aeropuerto Simón Bolívar y la revitalización del centro histórico. Estas intervenciones buscan mejorar el acceso al agua potable, reducir la informalidad laboral y consolidar a Santa Marta como destino turístico sostenible.
La ciudad ha registrado un crecimiento del 22 % en vuelos internacionales y picos de ocupación hotelera del 80 % durante la Fiesta del Mar. Sin embargo, persisten desafíos como la pobreza monetaria, que supera el 37 %, y la informalidad laboral, que alcanza el 61 %. La conmemoración del quinto centenario se presenta como una oportunidad para proyectar un modelo de desarrollo más equitativo, competitivo y respetuoso con el territorio.
La agenda cultural se extenderá hasta octubre, con eventos como el Festival de Cine al Mar, la Feria Internacional del Libro, la muestra “Los santos bajan, la Sierra viaja” y la presentación de la Mochila didáctica arhuaca. Estas actividades buscan fortalecer el sentido de pertenencia, honrar la memoria histórica y posicionar a Santa Marta como referente de turismo cultural en el Caribe colombiano.
Que esta conmemoración sea finalmente un ejercicio de memoria colectiva, de reconocimiento a las raíces indígenas, africanas y europeas que convergen en esta ciudad, y de exigencia ciudadana frente a las promesas históricas incumplidas. Como expresó el historiador Edgar Rey Sinning: “Este no es un cumpleaños cualquiera. Este es el grito de una ciudad que ama su historia, pero que está cansada de los mismos problemas”.
Juan Joya




