¿Podrá la nueva ministra garantizar la transparencia en los megaproyectos de infraestructura y evitar intereses privados?
Este martes, en el Salón Protocolario de la Casa de Nariño, se llevó a cabo el acto de posesión de la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas Mantilla, quien se desempeñaba en encargo en esa cartera desde el 25 de enero de este año, en reemplazo de María Constanza García Alicastro, quien renunció al cargo.
Durante el acto, el presidente Gustavo Petro afirmó: “Las obras son para el servicio del pueblo y no para el beneficio de alguien, y en contra del beneficio del pueblo. Las concesiones deben ser vigiladas, los grandes proyectos de infraestructura deben ser vigilados, y tenemos que recopilar más dinero público para las obras que necesita el pueblo. Esa es la labor fundamental del Ministerio de Transporte”.
En la ceremonia celebrada en la Casa de Nariño, el jefe de Estado enfatizó que el deber de la ministra de Transporte es vigilar los contratos de concesión y verificar si han sido cumplidos en sus términos, “porque las normas establecen que, si hay incumplimiento, entonces los dineros se van para otro lugar. Y ese otro lugar es donde está la gente pobre”.
Advirtió a la funcionaria que debe estar atenta para evitar que el ministerio que asume sea cooptado por los carteles de la contratación y, en particular, la instruyó para vigilar la recuperación del Muelle 13 del puerto de Buenaventura y las obras del Metro de Bogotá.
“El Muelle 13 es una propiedad pública. Nunca fue concesionado, nunca. Fue entregado en compensación a la Armada, que es una entidad pública. Y, de pronto, resulta que hay jueces que dicen que hay que aplicarse una concesión”, señaló el mandatario, quien explicó que el Gobierno reclama esta infraestructura “para ponerla al servicio de la gente más humilde de Buenaventura, que son sus pescadores”.
En cuanto a las obras del Metro de Bogotá, agregó: “Entonces, ¿para qué gastamos siete mil millones de dólares si no nos vamos a mover más rápido? Y estamos agravando unas condiciones urbanísticas en toda la zona donde pasa el tren. Pues, imagínense que es vivir en un apartamento mirando la calle, y no se mira ya la calle, sino un tren pasando cada tres minutos por el frente de la ventana”.
Puntualizó que el país requiere una vía para la región del Catatumbo que permita a los campesinos transportar los productos agrícolas que producen, así como una carretera que conecte a Popayán y otros municipios del occidente colombiano con el litoral Pacífico, desde la zona de Micay, en el departamento del Cauca.
En esa lista, incluyó también la necesidad de una gran red férrea nacional para unir al país, “porque estamos en la crisis climática. La gasolina no nos salva, nos salva la energía limpia”.
María Fernanda Rojas Mantilla es abogada y comunicadora social, con especialización en Opinión Pública y una maestría en Análisis de Problemas Económicos, Políticos e Internacionales. Cuenta con 25 años de experiencia en la gestión pública.
La titular de la cartera de Transporte se desempeñó como subdirectora general de Prosperidad Social. Ha sido investigadora y docente universitaria en temas de desarrollo urbano y descentralización, directora del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) de Bogotá y concejal de esa ciudad durante ocho años.
Paola Martínez Burgos