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26 febrero, 2026Levantarse rápido de la cama o de una silla puede provocar mareos, visión borrosa o sensación de inestabilidad en muchas personas. Este malestar ocurre cuando el cuerpo no se adapta de inmediato al cambio de postura y la presión arterial desciende por unos segundos, reduciendo el flujo de sangre al cerebro. Aunque suele ser pasajero, especialistas en salud advierten que, si se repite con frecuencia, puede afectar la rutina diaria y aumentar el riesgo de caídas.
Especialistas en salud explican que estos mareos ocurren cuando el cuerpo no logra adaptarse con rapidez al cambio de posición. Al levantarse de forma repentina, la sangre puede acumularse en las piernas por unos segundos, reduciendo el flujo hacia el cerebro. Esta reacción, conocida como hipotensión ortostática, provoca una sensación momentánea de debilidad o desorientación que suele desaparecer al estabilizarse la circulación.
De acuerdo con información médica de la Mayo Clinic, reconocido hospital estadounidense, el mareo al incorporarse no siempre indica una enfermedad grave, pero sí puede ser una señal de alerta si se presenta con frecuencia. Factores como la deshidratación, el ayuno prolongado, el calor excesivo o el consumo de ciertos medicamentos pueden aumentar el riesgo de sufrir estos episodios.
También influyen condiciones como la anemia, problemas cardíacos o alteraciones en el oído interno, encargado del equilibrio. En algunos casos, el mareo puede ir acompañado de náuseas, sudor frío o sensación de desmayo. Aunque estos síntomas suelen ser breves, los expertos recomiendan prestar atención cuando interfieren con la rutina diaria o provocan caídas. Desde medios especializados en bienestar se advierte que levantarse con demasiada rapidez es uno de los errores más comunes. El cuerpo necesita unos segundos para adaptarse, y no respetar ese tiempo puede generar un impacto directo en la presión arterial, especialmente en personas mayores o con antecedentes de tensión baja.

Por su parte, profesionales de la salud citados por Bupa Salud señalan que la prevención juega un papel clave. Adoptar hábitos simples puede reducir considerablemente la aparición de estos mareos y mejorar la calidad de vida, sobre todo en quienes los padecen con frecuencia. Aunque en la mayoría de los casos no se trata de una urgencia médica, los especialistas recomiendan consultar a un profesional de la salud si los mareos son persistentes, se acompañan de pérdida de conciencia, dolor en el pecho o dificultad para hablar, ya que podrían estar relacionados con afecciones más serias que requieren evaluación médica.
Síntomas más frecuentes:
· Sensación de mareo o aturdimiento al ponerse de pie.
· Visión borrosa o sensación de “oscurecimiento”.
· Debilidad general o inestabilidad.
· Náuseas leves.
· Sudoración fría.
· Palpitaciones momentáneas.
· Sensación de desmayo.
Recomendaciones para prevenirlos:
· Levantarse de forma lenta y progresiva.
· Sentarse unos segundos antes de ponerse de pie.
· Mantener una buena hidratación durante el día.
· Evitar ayunos prolongados.
· Mover piernas y pies antes de incorporarse.
· Evitar el calor excesivo.
· Consultar al médico si se toman medicamentos que bajen la presión.
Dayineth Isabel Molina Velásquez




