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6 abril, 2026Manchester City no tuvo piedad. El equipo de Pep Guardiola goleó 4-0 al Liverpool en el Etihad Stadium y lo eliminó de la FA Cup, en una noche donde Erling Haaland volvió a su mejor versión con un triplete demoledor.
El arranque del partido tuvo un guion engañoso. Liverpool, dirigido por Arne Slot, mostró intención y generó peligro con Dominik Szoboszlai y Hugo Ekitike, pero esa iniciativa se diluyó rápidamente ante la contundencia del City.
El punto de quiebre llegó al minuto 39. Virgil van Dijk cometió penal sobre Nico O’Reilly y Haaland no perdonó desde los once metros. Ese gol no solo abrió el marcador, también rompió el partido. Antes del descanso (45+2’), el propio Haaland amplió la ventaja tras una asistencia precisa de Antoine Semenyo.
El segundo tiempo fue una exhibición. Al minuto 50, Semenyo dejó de asistir y se encargó de marcar el 3-0, castigando a un Liverpool desordenado, sin reacción y superado en todas las líneas. Siete minutos después, Haaland completó su ‘hat trick’ (57’) y sentenció una goleada que pudo ser aún más amplia.
Las cifras reflejan la superioridad: City fue más efectivo, más intenso y más claro en el último tercio. Liverpool, en cambio, mostró fragilidad defensiva, errores individuales y una desconexión preocupante entre líneas.
Para agravar la crisis, Mohamed Salah falló un penal con el 4-0 en el marcador, en su primer partido tras anunciar su salida al final de la temporada, una imagen que resume el momento anímico del equipo.
En lo táctico, el City dominó con Rodri como eje, Bernardo Silva como conector y extremos como Doku y Semenyo rompiendo constantemente por banda. Liverpool nunca logró ajustar.
El equipo de Guardiola, que hace semanas parecía fuera de la pelea por títulos, ahora sueña en grande: ya levantó la Copa de la Liga y está a dos partidos de una nueva FA Cup. Liverpool, por su parte, queda golpeado y con una sola bala: la Champions League.
La pregunta queda en el aire: ¿fue una derrota o una advertencia de fin de ciclo?




