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7 febrero, 2026¿Qué argumentos presentó Ricardo Leyva para alegar vulneración de sus derechos fundamentales y por qué fueron desestimados por la justicia?
El proceso judicial entre Karen Santos y Ricardo Leyva se remonta a las denuncias presentadas por Santos ante la Fiscalía, en las que expuso presuntos hechos de violencia de género ocurridos durante la relación con su entonces esposo. A partir de estas declaraciones, las autoridades activaron los mecanismos legales correspondientes y abrieron una investigación penal para esclarecer lo ocurrido.
En una primera etapa del caso, la Fiscalía evaluó el nivel de riesgo de la denunciante y determinó la necesidad de adoptar medidas de protección a su favor. Estas medidas fueron concedidas con el objetivo de garantizar su integridad física y emocional mientras avanzaba el proceso, en concordancia con los protocolos establecidos para casos de presunta violencia basada en género.
Posteriormente, Ricardo Leyva interpuso acciones judiciales cuestionando el desarrollo del proceso y las decisiones adoptadas por las autoridades. Entre ellas, presentó una acción de tutela con la que buscaba que se anularan actuaciones previas, argumentando la presunta vulneración de sus derechos fundamentales dentro del trámite penal.
La justicia analizó esa solicitud y concluyó que la tutela no era el mecanismo adecuado para controvertir decisiones adoptadas por jueces y fiscales en el marco de un proceso en curso. En su análisis, el tribunal señaló que existían otras vías judiciales ordinarias para ejercer la defensa y que no se evidenciaban irregularidades que justificaran la intervención del juez constitucional.
En la decisión más reciente, la justicia volvió a negar la tutela presentada por Leyva, reiterando que las actuaciones adelantadas por la Fiscalía y los jueces competentes se ajustaron a los procedimientos legales y no vulneraron derechos fundamentales. El Juzgado Séptimo de Pequeñas Causas de Bogotá reafirmó que la tutela no puede ser utilizada para reabrir discusiones probatorias ni para frenar investigaciones en curso.
Con este pronunciamiento, quedan firmes las medidas de protección otorgadas a Karen Santos y se mantiene intacto el curso del proceso penal. La investigación continúa bajo la dirección de la Fiscalía, sin que la decisión judicial implique un pronunciamiento de fondo sobre la responsabilidad penal, sino una validación de la legalidad del procedimiento adelantado hasta ahora.
Juan Joya




