🌐 ASTROLABIO # 290 - VIERNES, 03 DE ENERO DEL 2025
Es bien sabido que cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Que es, exactamente, lo que ha sucedido con el presidente de los EEUU, Joe Biden, a lo largo de su mandato.
Ausente del gobierno por razones biológicas, o porque pasaba el 40 por ciento del tiempo en vacaciones, su séquito consideraba que tenía luz verde para emprender todo tipo de sandeces.
El mismo Biden ha reflexionado hace poco al respecto y entre ‘mea culpa’ y sarcasmo ha sostenido que, dado el estrepitoso desastre electoral de Kamala Harris, no debió haberse retirado de la campaña pues, si hubiese persistido, habría derrotado a Donald Trump.
En lo primero, es decir, en lo del ‘mea culpa’, tiene toda la razón pues, por ejemplo, quien esta columna escribe, adujo desde el 5 de agosto en un análisis para ‘Foreign Affairs Latinoamérica’, que Kamala garantizaba, plenamente, la derrota del partido Demócrata.
En cambio, en lo segundo, o sea, en lo del sarcasmo al sostener que él habría derrotado a Trump, no cabe duda de que si, en el fondo, lo que quería hacer era un buen chiste, lo consiguió con creces.
En cualquier caso, ausente del gobierno como estaba todo el tiempo, ya fuera en la estratosfera psiquiátrica, o la palaciega, Biden no lograba imaginarse siquiera a lo que sus subalternos dedicaban el tiempo malgastando el dinero de los contribuyentes.
Y aunque esto es algo habitual en todos los casos de lo que llamaremos « ausentismo voluntario » del Jefe del Estado, lo cierto es que el despilfarro y las aberraciones burocráticas durante su periodo bien pueden considerarse como proverbiales en la antología política de la memez y la estulticia.
De hecho, muchas de tales fruslerías han quedado en evidencia en el informe sobre el manejo del presupuesto presentado por el senador republicano Rand Paul y publicado por el U.S. Senate Committee on Homeland Security & Governmental Affairs.
La pesquisa, titulada “The Festivus Report 2024”, hace gala de una reciente costumbre en los EEUU, celebrada cada 23 de diciembre, que se relaciona con la obra de Daniel O'Keefe, “Stolen Lightning : The Social Theory of Magic”, donde se cuestionan los rituales navideños y su significado social.
En su Reporte, Paul examina cuidadosamente los experimentos de miles de dólares sobre la adicción a la cocaína de las ratas sometidas a vivir en soledad ; la respuesta de los gatos al mareo ; la transmisión del COVID en los felinos ; la importancia de la magia y, así sucesivamente, todo tipo de ocurrencias, unas vergonzosamente inútiles y otras imperdonablemente crueles por el sufrimiento infligido a los animales.
Como sea, todas esas andanzas están siendo tomadas como referencias principales por el nuevo Departamento de Eficiencia Gubernamental ( DOGE ), el mismo que estará a cargo de Elon Musk, para tratar de acabar de una vez por todas con la fiesta de los ratones cuando el gato se halla ausente.
Así que, a modo de corolario, habría que preguntarse tres cosas más.
Primero, qué habría pasado si el Reporte se hubiese conocido antes de las elecciones presidenciales : ¿ la derrota de Biden podría haber sido mucho más estruendosa de lo que ya fue ?
Segundo, más allá del saneamiento de semejantes estropicios, ¿ qué tanto influirán los correctivos en lo verdaderamente esencial, esto es, la innovación en el sistema productivo y en las capacidades de seguridad y defensa cuando ya se sabe que China está desarrollando a mayor velocidad que los EEUU programas decisivos en los cinco dominios de las guerras ?
Y tercero, definiendo a la kakistocracia ( ‘kakistos’ : los peores ) como el gobierno de los ineptos, perversos y funestos, ¿ en cuántos países más, en este instante, el control integral del aparato burocrático lo están ejerciendo los ratones ?
vicentetorrijos.com