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7 noviembre, 2025El Premio James Dyson 2025, que impulsa la innovación y el talento joven a nivel mundial, reconoció este año dos proyectos que combinan tecnología y propósito social: uno orientado a mejorar la calidad del agua y otro, a transformar la vida de las personas con Parkinson. Cada uno de los ganadores globales recibirá 30.000 euros por sus propuestas que promueven un futuro más inclusivo y sostenible.
De acuerdo con la Asociación Colombiana de Neurología, el Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente en el mundo, después del Alzheimer. En Colombia, más de 220.000 personas viven con esta condición que afecta el sistema nervioso central y deteriora la movilidad, el equilibrio y el control motor, volviendo tareas cotidianas como escribir o manejar un teclado en desafíos diarios.
Frente a este panorama, la diseñadora de producto Alessandra Galli creó OnCue, un teclado inteligente que busca devolver la autonomía y la confianza a quienes padecen Parkinson.
El dispositivo, acompañado de pulseras hápticas, utiliza vibraciones sincronizadas que ayudan al usuario a mantener un ritmo de escritura constante y mejorar la precisión de sus movimientos. Si una tecla permanece presionada demasiado tiempo, la vibración aumenta gradualmente para guiar al usuario a soltarla y continuar.
La innovación va más allá del diseño físico. Gracias a la inteligencia artificial, OnCue predice las letras siguientes y las ilumina, ofreciendo señales visuales que reducen errores y pausas. Inspirado en los teclados gamer, su formato compacto disminuye la tensión en manos y brazos, y su conexión Bluetooth permite usarlo en distintos equipos. Su batería dura hasta una semana por carga.

“OnCue nació del deseo de repensar el diseño de productos médicos. Quería crear una herramienta que no solo ayudará a las personas con Parkinson a escribir, sino que también les devolviera la confianza y el control sobre sus movimientos”, explicó Alessandra Galli, creadora del proyecto.
El sistema es altamente personalizable: permite ajustar la intensidad de las vibraciones, los patrones de luz y la sensibilidad del teclado según las necesidades de cada usuario. En un contexto global de envejecimiento poblacional y acceso limitado a tecnologías de apoyo, esta innovación representa un avance significativo en salud y calidad de vida.
Por otra parte, el segundo galardón fue otorgado a Filip Budny, candidato a doctorado en nanotecnología en la Universidad Tecnológica de Varsovia, por WaterSense, un dispositivo capaz de analizar en tiempo real el estado de ríos y lagos. Su tecnología permite detectar de forma temprana la contaminación y prevenir daños ambientales.
“Mi objetivo era crear una herramienta accesible que ayudará a los gobiernos y comunidades a tomar decisiones basadas en datos reales sobre la calidad del agua”, afirmó Budny.
El Premio James Dyson vuelve a demostrar que la creatividad y la ciencia, en manos de jóvenes innovadores, pueden generar soluciones reales para los grandes desafíos de la humanidad: la salud, el ambiente y la sostenibilidad.
Paola Martínez Burgos




