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El panorama político para las elecciones presidenciales de 2026 tomó un nuevo rumbo tras la decisión de Héctor Olimpo Espinosa de unirse a Juan Carlos Pinzón en la construcción de una coalición democrática. La adhesión se dio a conocer este 24 de noviembre, en medio de conversaciones entre varios precandidatos que buscan una plataforma unificada para llegar a la consulta del 8 de marzo. El punto de encuentro fue la propuesta de Pinzón para ordenar el proceso mediante compromisos claros, debates televisados y un mecanismo de selección, aunque Espinosa marcó una línea roja desde el inicio: no aceptar encuestas como método de definición. Según explicó, “los procesos definidos por encuestas terminan dividiendo, desgastando y rompiendo equipos”, al recordar experiencias recientes en otros sectores políticos y en su propio movimiento.
Juan Carlos Pinzón, quien insiste en la necesidad de reglas claras para garantizar competencia y legitimidad, expuso su planteamiento para avanzar hacia una gran Coalición Democrática. Su fórmula incluye “definir compromisarios ya, encuesta en enero, umbral definido y debates televisivos”, como ruta para llegar a una consulta amplia el 8 de marzo. Para Pinzón, la encuesta es una herramienta útil para ordenar la baraja de nombres antes de la consulta, pero esa idea fue justamente el factor que llevó a Espinosa a fijar condiciones de entrada. Tras reflexionar durante varios días, el exgobernador de Sucre aceptó sumarse, aunque dejó explícito que no respaldará un proceso basado en mediciones de opinión en la fase inicial.
En su respuesta, Espinosa detalló los principios que, a su juicio, deben orientar cualquier alianza que pretenda presentarse como alternativa democrática. “Creo profundamente en la defensa de nuestra democracia y en los principios de las democracias liberales de Occidente: las libertades públicas, la división de poderes, la libertad de prensa, la iniciativa privada, un Estado aliado del emprendimiento, el imperio de la ley y una política social incluyente”. Señaló que una coalición debe sostenerse con liderazgos que compartan esos valores y que no tengan vínculos con organizaciones ilegales ni simpatías con modelos ajenos a la democracia. También planteó que la convocatoria debe ser abierta a diversos sectores, “de Abelardo a Fajardo”, incluyendo a figuras que apoyaron al actual Gobierno pero que hoy están “dispuestos a rectificar”.
Espinosa insistió en que las encuestas, lejos de ordenar un proceso, podrían llegar a distorsionarlo en una etapa donde casi todos los precandidatos marcan dentro del margen de error. En sus palabras, aplicar ese filtro desde el inicio implicaría excluir a la mayoría y fracturar la unidad antes de nacer. Advirtió también que cuando un mecanismo de ese tipo entra en discusión, surgen disputas sobre metodologías, muestras o vetos a empresas encuestadoras, lo que abre la puerta a intentos de modificar las reglas a conveniencia. Para ilustrar ese punto, señaló que “una alianza sin un ‘jefe’ que recoja los pedazos cuando es necesario no puede darse el lujo de entrar en ese laberinto”.
El dirigente agregó que, si aun así se insistiera en fijar un umbral en encuestas, este tendría que ubicarse por encima del margen de error, algo superior al 5 %, lo que en la práctica dejaría por fuera a casi todos los convocados. Por ello, defendió una consulta amplia en marzo, sin obstáculos adicionales para quienes respeten los principios liberales que definió y cuenten con firmas o avales validados. “La amplitud es la única fórmula que nos da una opción real”, afirmó, al subrayar que un proceso incluyente es la mejor manera de obtener un resultado serio y legítimo de cara a 2026.
Pinzón, desde su experiencia en seguridad nacional y diplomacia, y Espinosa, desde su trayectoria regional y su articulación con liderazgos locales, llegan a esta alianza con perfiles distintos pero complementarios. La propuesta de coalición se apoya en esas credenciales: Pinzón presenta una visión de orden institucional y agenda internacional, mientras Espinosa posiciona una apuesta por la representación territorial y los valores democráticos. Sus antecedentes —uno desde el nivel central del Estado, otro desde el Caribe— aportan ingredientes diferentes para un acuerdo que busca consolidarse como alternativa en un escenario marcado por la fragmentación y la incertidumbre sobre el rumbo de la oposición.
Aunque Espinosa no pudo confirmar su asistencia al encuentro de precandidatos convocado para hoy 24 de noviembre por compromisos en el Caribe, reiteró que seguirá atento a los avances de la propuesta colectiva. En su mensaje final dejó claro que su participación dependerá de que el proceso respete parámetros de amplitud, legitimidad y coherencia con los principios expuestos. Pinzón, por su parte, mantiene abierta la invitación y avanza en el intento de construir una gran Coalición Democrática, aun con las diferencias en el método de selección sobre la mesa.
Juan Joya




