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25 febrero, 2026Una inspección de rutina tras el aterrizaje de un avión comercial despertó la atención de las autoridades aeronáuticas y de seguridad internacional al confirmarse que la aeronave presentaba perforaciones compatibles con impactos de bala en una de sus alas, sin que esto hubiera afectado la operación del vuelo ni la seguridad de los pasajeros.
El incidente involucra a un Boeing 737 MAX 8 de American Airlines, identificado como vuelo AA923, que cubrió la ruta entre el Aeropuerto Internacional de Miami (EE. UU.) y el Aeropuerto Internacional José María Córdova de Rionegro, en Medellín (Colombia).
Tras aterrizar en Miami el pasado 23 de febrero de 2026, el equipo de mantenimiento realizó una revisión técnica habitual que reveló varios orificios en el alerón derecho del avión, una de las partes críticas de control de la aeronave. Las marcas detectadas son compatibles con perforaciones causadas por disparos, aunque hasta el momento no se ha determinado el momento ni el lugar exacto en el que se produjeron.
Pese al hallazgo, el vuelo se completó sin incidentes operativos y no se reportaron lesiones entre los pasajeros o la tripulación. Según voceros de la aerolínea, la aeronave funcionó con normalidad durante todo el trayecto.
Retiro del servicio y traslado a mantenimiento
Una vez detectados los orificios, American Airlines retiró el Boeing 737 MAX 8 del servicio comercial y realizó reparaciones temporales en Miami para estabilizar la superficie dañada. Posteriormente, el equipo técnico trasladó el avión a su centro de mantenimiento principal en Dallas-Fort Worth, Texas, donde permanece en tierra mientras ingenieros especializados llevan a cabo una evaluación forense y estructural exhaustiva para determinar el calibre de los proyectiles y si hubo daño en sistemas internos.
La compañía indicó que colaborará con todas las autoridades pertinentes en la investigación, que involucra a entidades tanto estadounidenses como colombianas. La Aerocivil de Colombia confirmó que, hasta ahora, no ha recibido notificación formal sobre el incidente por parte de la aerolínea ni de agencias estadounidenses como la Federal Aviation Administration (FAA) o la Transportation Security Administration (TSA). Sin embargo, la entidad aseguró que está atenta a cualquier información oficial que permita esclarecer los hechos y reiteró su compromiso con la seguridad operacional.
Hasta el momento no se ha determinado si los impactos ocurrieron en tierra o durante alguna fase del vuelo, y las investigaciones continúan abiertas para establecer responsabilidades y causas. Aunque cabe resaltar que, en su recorrido hacia Colombia, el avión sobrevoló el mar Caribe, donde actualmente se desarrolla la Operación Lanza del Sur, un amplio despliegue naval de Estados Unidos que ha ejecutado 43 ataques contra lanchas sospechosas de transportar cocaína.
Paola Andrea Martínez Burgos




