
Bogotá fortalece su proyección internacional con apoyo a 47 empresas locales
12 agosto, 2025
Bogotá vivirá el Fin de Semana 24/7: cultura, arte y creatividad sin pausas
12 agosto, 2025La Fundación Guillermo Cano y El Espectador lideran una jornada conmemorativa en Bogotá, en el marco del “Año Guillermo Cano”, declarado por el Ministerio de las Culturas.
Hoy, martes 12 de agosto, Colombia conmemora el centenario del nacimiento de Guillermo Cano Isaza, periodista y director de El Espectador, asesinado en 1986 por sicarios del narcotráfico. En su honor, la Fundación Guillermo Cano Isaza y el periódico han organizado una jornada conmemorativa en el Centro Cultural del Gimnasio Moderno, desde las 5:00 p.m., como parte de las actividades del “Año Guillermo Cano”, declarado oficialmente por el Ministerio de las Culturas.
La programación incluye la proyección del cortometraje animado Mientras haya tinta, una producción de El Espectador que retrata la vida y legado del periodista. A continuación, se realizará el conversatorio “Escribir con dignidad: la huella de Guillermo Cano”, con la participación de Ana María Busquets de Cano (su viuda), Fidel Cano Correa (director actual del diario) y Jorge Cardona (exeditor general), moderado por la periodista y docente Maryluz Vallejo.
Durante el evento también se presentará el concurso de crónica “Relatos de país”, que busca incentivar el periodismo narrativo comprometido con la realidad colombiana. Además, se lanzará la colección editorial El País de Guillermo Cano, compuesta por tres libros editados por la Biblioteca Nacional de Colombia, que abordan su vida, obra y pensamiento. Diego Pérez Medina, representante de la Biblioteca, será el encargado de la presentación.
Guillermo Cano nació en Bogotá el 12 de agosto de 1925. Asumió la dirección de El Espectador en 1952 y, desde su columna Libreta de Apuntes, denunció con firmeza la corrupción, el narcotráfico y los abusos del poder. Fue asesinado el 17 de diciembre de 1986, tras múltiples amenazas por sus denuncias contra Pablo Escobar y el Cartel de Medellín. Su muerte marcó un punto de quiebre en la historia del periodismo colombiano.
“El asesinato de Guillermo Cano transformó nuestra existencia”, afirmó su hijo Fernando Cano en una reciente entrevista, recordando el impacto que tuvo su legado en la familia y en la redacción del diario. “Era un periodista detrás de las cámaras, dedicado al oficio como servicio público”, añadió, destacando su ética y compromiso con la verdad.
Entre sus frases más célebres, resalta: “Mientras haya tinta, habrá esperanza”, que hoy da título al cortometraje conmemorativo. También se recuerda su advertencia: “La prensa es libre en tiempos de paz, pero como durante 105 años lo que faltó fue paz, el ejercicio del periodismo libre siempre fue limitado”, una reflexión que sigue vigente en el contexto actual de polarización y violencia.
El periodismo actual puede aprender de Cano la importancia de escribir con dignidad, resistir la censura y ejercer la crítica con responsabilidad. Su vida es un fiel testimonio de que el oficio va más allá de meramente informar: se trata de defender la democracia, la justicia y la memoria. En tiempos de redes sociales, desinformación, inteligencia artificial y presiones económicas, su legado invita a recuperar el sentido público del periodismo.
Juan Joya




