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8 septiembre, 2025Luego de que el superintendente de Salud, Giovanny Rubiano, confirmó el pasado lunes 1 de septiembre que la entidad procederá a devolver la EPS Sanitas a sus propietarios, el Grupo Keralty, en cumplimiento de la orden emitida por la Corte Constitucional; el presidente de la compañía, Joseba Grajales Jiménez, compartió un comunicado en donde le exigen al Gobierno Nacional una “reparación e inmediata” por los daños ocasionados desde abril 2024 cuando fue intervenida.
Con fecha de este lunes 8 de septiembre, el documento titulado “Un Grito por la Verdad, la Justicia y la Reconstrucción”, la empresa señaló que tras tres años bajo la “intervención ilegal, arbitraria y profundamente injusta” debido a una persecución institucional que no debió ocurrir, el fallo de la Corte reconoció finalmente la ilegalidad en el procedimiento, pero a la vez “desenmascara una estrategia deliberada para desmantelar un sistema de salud que ha servido eficientemente a millones de colombianos”.
“Sin embargo, este no es un día de celebración. Es un día de duelo por el sufrimiento infligido, de indignación por el daño causado y de compromiso inquebrantable para reconstruir lo destruido. La intervención no fue un error administrativo: fue un ataque frontal contra los derechos fundamentales de millones de colombianos. Pacientes abandonados, escasez de medicamentos esenciales, redes de atención colapsadas y un sistema de salud erosionado hasta sus cimientos son el legado de una supuesta ‘transformación’ improvisada, carente de planificación y desprovista de humanidad”, añadieron.
En ese sentido, indicaron que hubo irresponsabilidad y actos “antihumanos” por parte del Estado, ya que intentaron ahogar su modelo de salud, el cual dejó pérdidas irreparables, así como una “tragedia de dolor silencioso”. Por lo sucedido, subrayan que no están en búsqueda de una venganza, pero sí de justicia, por lo que expusieron una lista de exigencias al alto Ejecutivo:
· Cumplimiento inmediato, incondicional e integral del fallo de la Corte Constitucional. Este mandato es un imperativo legal y moral, cuya desobediencia sería un nuevo atentado contra el Estado de Derecho.
· Reparación efectiva e inmediata del daño incalculable causado a nuestra red de atención, a nuestros equipos profesionales y, sobre todo, a los millones de usuarios afectados, quienes merecen justicia y dignidad.
· Cumplimiento inmediato con los pagos adeudados y garantía de estabilidad financiera para las EPS, conforme lo ordena la ley, asegurando la continuidad y calidad del servicio de salud.
· Cese definitivo de las campañas de desinformación que aún persisten, diseñadas para sembrar división, miedo y desconfianza en la sociedad colombiana.
· Establecimiento de garantías institucionales robustas y vinculantes para que una arbitrariedad de esta magnitud no vuelva a repetirse en Colombia, protegiendo el derecho fundamental a la salud como así lo manda la Constitución del país.
Por consiguiente, Grajales Jiménez hizo énfasis en la misiva que las personas que estuvieron detrás, tanto como desde el lado de la ejecución del plan, como los que respaldaron con su silencio, deben responder por el daño causado y que no quede en la impunidad. “Exigimos que los responsables enfrenten las consecuencias de sus actos ante los tribunales y jurisdicciones que corresponda. La sociedad colombiana no olvidará, y la historia los juzgará”, agregó.
El presidente de la compañía también se dirigió a los usuarios, empleados y prestadores de la entidad, donde manifestó que aunque están de vuelta, la intervención dejó muchos daños, están en un proceso de reconstrucción, pero que reparar el “desastre” les tomará mucho tiempo y esfuerzo. Por eso, les pide que puedan comprender y colaborar, ya que según él “este desafío solo será superado con el compromiso colectivo de todos”. Asimismo, resaltó el compromiso y la causa de Keralty, la cual es “una causa humana, una lucha por un sistema de salud que dignifique a cada persona, basado en la justicia, la evidencia científica y la compasión genuina. Hoy comienza una nueva etapa. No será fácil, pero haremos nuestros mejores esfuerzos para que, con su apoyo y nuestra determinación, sea posible”, puntualizó.
Dayineth Isabel Molina Velásquez




