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30 septiembre, 2025La Tricolor tuvo un debut más difícil de lo esperado, pero sacó el resultado y junto a Noruega lidera el grupo.
Con pie derecho comenzó el Mundial Sub-20 para Colombia. Desde el resultado, que era lo más importante, Colombia mantuvo la valla en cero y con un solitario gol de Óscar Perea, quien fue el jugador más destacado de la Tricolor, se llevó la victoria. En un juego donde Colombia dominó de entrada los nervios, la ansiedad y el pánico escénico, estos se transformaron en ventajas y errores para el rival, que por fortuna no tuvo definición.
“Era un partido bravísimo, era el debut, era un rival bravo que conocíamos, pero de a poco fuimos asentándonos en el juego, nos fuimos mostrando bien y justos ganadores para mí. ¿Tenemos que mejorar? Seguro, en algunos momentos elaborar más, tener más calidad en la definición, ganar segundas pelotas, hay mucho por mejorar”, agregó César Torres tras el término del juego.
Por lapsos del partido Colombia fue poco vistoso, un equipo impreciso al que le costaba pasar las líneas de presión. Los malos gestos técnicos complicaban la ágil circulación en terreno contrario. A medida que avanzó el juego, la Tricolor fue ganando confianza, asentándose en el terreno de juego y, como lo resaltó el profesor Torres, empezó a “competir” más el partido. “Quizá al inicio no lo estábamos compitiendo, había tres o cuatro jugadores muy blanditos, pero lo emparejamos y después de que lo emparejamos desde la parte deportiva, este equipo tiene mucha calidad”.
Colombia empezó a crecer en el remate del primer tiempo, con Óscar Perea como principal artífice. Con espacios y desbordes por el carril exterior derecho, se adentró en el área y generó opciones claras de peligro que no encontraron bien posicionado a un Emilio Aristizábal al que le costó el partido.
Colombia lucha y encuentra la diferencia en el marcador
El inicio de la segunda mitad volvió a ser como gran parte del juego: friccionado, chocado y disputado, más por la intensidad e imprecisiones de ambos equipos que por virtudes. Sin embargo, uno de los que es clave en el ataque colombiano, aunque no apareció mucho, Jordan Barrera, fue quien presionó y recuperó la pelota en una salida de Arabia. Jordan, suelto, fue a presionar y no solo recuperó, sino que se abrió espacio y asistió a un Óscar Perea que acompañó y la empujó en el palo contrario, un gol que para Colombia bastó.
“Muy importante este triunfo, ahora disfrutarlo con la familia y los compañeros. La idea es asegurar la clasificación ante Noruega, tenemos mentalidad para ganar ante Noruega y descansar”, agregó Óscar Perea, jugador de la Selección.
Colombia tramitó la ventaja, sin sufrir, pero tampoco siendo superior. El juego no cambió su curso: siguió siendo luchado y abierto. La polémica llegó con el gol anulado a Al-Khaibri por offside milimétrico, que incluso es difícil ver en repeticiones y cámara lenta. El analista arbitral José Borda lo aprobó, pues argumenta que el hombro del jugador saudí, desde donde se marca el punto de referencia, es el que inhabilita, así el brazo del colombiano esté en la misma línea. Solo que el brazo no cuenta como parte habilitadora.
De acuerdo con que clasifican los dos primeros de cada grupo y los mejores terceros, Colombia dio anoche un gran paso hacia el primer objetivo: clasificar a la segunda ronda. Ítem que se espera tachar el próximo jueves cuando se enfrente a Noruega.
Alexander Cortes




