
Unai Simón rompe récord histórico y lidera la muralla defensiva de España en el Mundial
9 julio, 2026
Orden implacable a MinDefensa: preparar operativo para capturar o dar de baja a alias ‘Naín’
9 julio, 2026El enfrentamiento entre Francia y Marruecos en los cuartos de final del Mundial llega envuelto en un ambiente de alta tensión, alimentado por las polémicas arbitrales de la semifinal de Qatar 2022, un episodio que los ‘Leones del Atlas’ aseguran no haber olvidado. Mientras los franceses buscan reafirmar su condición de favoritos, los africanos llegan con una selección más madura, liderada por figuras como Bono, Achraf Hakimi y Brahim Díaz.
El recuerdo del controvertido arbitraje de 2022 sigue muy presente en Marruecos. Tras aquella semifinal, la Federación marroquí cuestionó varias decisiones del juez central, especialmente una acción sobre Sofiane Boufal que consideró penalti y la falta de intervención del VAR. Ese episodio dejó una huella que vuelve a cobrar protagonismo antes del nuevo enfrentamiento entre ambas selecciones.
La tensión incluso se trasladó a la conferencia de prensa previa al partido. Periodistas marroquíes manifestaron su inconformidad por no poder formular preguntas al seleccionador francés Didier Deschamps. Inicialmente, el entrenador respondió que tenía otros compromisos, aunque posteriormente aceptó una pregunta marcada por el recuerdo de aquel polémico encuentro.
Francia afronta este compromiso respaldada por una plantilla que mantiene una propuesta ofensiva y dinámica. Aunque las miradas apuntan a figuras como Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé, Michael Olise y Bradley Barcola, el equilibrio del equipo pasa por el trabajo silencioso de jugadores como Adrien Rabiot y Manu Koné, quienes se encargan de sostener el mediocampo y dar solidez defensiva.
Rabiot vive además una historia de reivindicación personal. Después de quedar sin equipo durante el mercado de verano de 2024 y sonar para el Real Madrid por interés de Carlo Ancelotti, el mediocampista terminó fichando por el Olympique de Marsella en septiembre de ese año. Hoy vuelve a ser una de las piezas fundamentales del esquema de Deschamps, aportando experiencia y equilibrio en la zona medular.
Del otro lado, Marruecos llega con un plantel mucho más consolidado que el que sorprendió al mundo en Qatar. La selección africana mantiene su tradicional fortaleza defensiva, pero ahora suma mayor calidad futbolística y variantes ofensivas, consolidándose como un rival de primer nivel.
Yassine Bono continúa siendo el gran respaldo bajo los tres palos, mientras que Achraf Hakimi asume un papel de liderazgo dentro del equipo. A ellos se suma la irrupción de Bouaddi en el mediocampo, el aporte de Ounahi y el talento de Brahim Díaz, quien acumula cuatro asistencias en el torneo, siendo uno de los jugadores más determinantes de Marruecos y solo superado en ese registro por Michael Olise.
Con el recuerdo de Qatar aún vivo y el deseo de escribir un nuevo capítulo en la historia de ambos seleccionados, Francia y Marruecos protagonizarán un duelo en el que no solo estará en juego el paso a las semifinales, sino también la posibilidad de cerrar una herida que, para los marroquíes, sigue abierta desde 2022.
Sala Digital Colmundo




