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5 diciembre, 2025Una tarde de amigas se transformó en tragedia. En abril de 2025, dos adolescentes de apenas 15 años fallecieron en un apartamento del norte de Bogotá luego de consumir frambuesas bañadas en chocolate. Hoy, tras meses de investigación, la Fiscalía General de la Nación identifica a una mujer como la presunta autora material del envenenamiento: Zulma Guzmán Castro. La justicia la busca internacionalmente.
De acuerdo a las autoridades, entre el 5 y el 9 de abril de 2025, las jóvenes consumieron unas frambuesas entregadas como regalo en su apartamento. El dictamen del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses concluyó que la causa de muerte fue intoxicación aguda por talio, un metal, altamente tóxico, incoloro, inodoro e insípido.
La pesquisa de la Fiscalía, con apoyo del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), reveló un patrón que apuntó a Guzmán Castro como responsable: En registros de compras apareció que ella adquirió al menos tres paquetes de frambuesas: el primero, el 25 de marzo; otro, el 26 de marzo; y un tercero días antes del incidente fatal.
Las frutas fueron enviadas a la vivienda de las víctimas mediante un domicilio, calificado como “regalo”, a pesar de que las menores no estaban relacionadas con la remitente. El domiciliario incluso insistió en entregar el paquete. Los investigadores determinaron que las frambuesas no fueron compradas por la familia de las víctimas, sino por una tercera persona: Guzmán Castro.
Cuando empezó a avanzar la investigación, la mujer salió del país rumbo a Argentina, y se le perdió la pista; desde entonces viajó por Brasil, España y Reino Unido.

¿Qué es el talio?
El talio es un metal de uso industrial pero extremadamente tóxico, cuando se ingiere, afecta el sistema nervioso, los órganos vitales y puede resultar mortal. Que haya sido usado para contaminar alimentos destinados a adolescentes que simplemente compartían una tarde de amistad agrava la gravedad del caso: no se trata de negligencia, sino de homicidio deliberado.
Según medios de investigación, Guzmán Castro no es una desconocida: era propietaria de un emprendimiento de alquiler de carros eléctricos, con local comercial, e incluso había participado en espacios de emprendimiento.
No obstante, tras la tragedia y el avance del proceso penal, abandonó el país. La Fiscalía solicitó una orden de captura ante un juez y la emisión de una notificación internacional mediante Interpol.
Aunque hay orden judicial de captura y una circular roja internacional, Guzmán Castro continúa prófuga. Algunas versiones indican que ella ha negado su vinculación, argumentando que no se le ha permitido una debida defensa.
La investigación debe esclarecer no solo cómo llegó el talio a las frutas, sino también los motivos detrás del homicidio: las autoridades no descartan una retaliación, dado que Guzmán habría tenido relación con el padre de una de las víctimas.
El caso pone en debate la regulación del acceso a sustancias peligrosas como el talio, y la necesidad de protocolos de seguimiento cuando se usan acarreo o domiciliarios que impliquen alimentos.
Paola Martínez Burgos




