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8 octubre, 2026Las lluvias de octubre y noviembre hacen parte de la temporada habitual, pero el fenómeno seguirá presente y alcanzará su mayor intensidad entre finales de 2026 y comienzos de 2027.
El Fenómeno de El Niño seguirá presente en Colombia durante los próximos meses, aunque el país atraviesa actualmente su temporada habitual de lluvias. La subdirectora del IDEAM, coronel Diana Carolina Rueda, explicó que las precipitaciones de octubre y noviembre no significan que haya desaparecido el fenómeno y advirtió que su mayor intensidad se espera entre el último trimestre de 2026 y el primero de 2027.
En entrevista con ASB-Colmundo, la coronel Diana Carolina Rueda señaló que el fenómeno está presente desde junio y que las condiciones ya permiten avanzar hacia su declaratoria oficial. Según explicó, El Niño continuará al menos durante el primer semestre de 2027, mientras el país mantiene episodios de lluvias, tormentas y granizadas en diferentes regiones.
La presencia del fenómeno no elimina las precipitaciones. Rueda indicó que Colombia atraviesa su temporada regular de lluvias, especialmente durante octubre y noviembre, pero el comportamiento será inferior al esperado en términos acumulados. El volumen total de lluvia será menor frente a los registros normales, una condición que puede afectar la disponibilidad de agua hacia el cierre del año.
Las lluvias también están relacionadas con el paso de ondas tropicales, cuya temporada se extenderá hasta el 30 de noviembre. El IDEAM reportó precipitaciones en sectores de la región Caribe y de la región Andina, mientras que zonas del sur de Nariño y Cauca han recibido lluvias por encima de lo normal debido al comportamiento particular del fenómeno en relación con Ecuador.
Para el final de esta semana y el puente festivo se esperan lluvias entre moderadas y fuertes en Cali y algunos sectores del Cauca, con mayores precipitaciones hacia el litoral Pacífico. Municipios como Buenaventura y Tumaco tendrán episodios de lluvia intermitente propios de esta época.
La situación también tiene implicaciones para el manejo del agua. La subdirectora del IDEAM explicó que las precipitaciones de octubre y noviembre pueden convertirse en una oportunidad para acumular reservas antes de que llegue el periodo de mayor intensidad de El Niño. El ahorro de agua será determinante para enfrentar el cierre de 2026 y el comienzo de 2027, especialmente en las zonas que dependen de embalses.
Otro de los factores de preocupación está relacionado con las temperaturas. La funcionaria explicó que se ha observado una anomalía de 3,3 grados en las temperaturas del océano Pacífico, condición que puede trasladarse a incrementos térmicos en diferentes ciudades del país. Durante junio y julio ya se registraron temperaturas elevadas en la región Caribe y en sectores del Tolima y Huila, donde también se presentaron incendios forestales.
El comportamiento de las lluvias también puede generar episodios extremos. En Bogotá, por ejemplo, la temperatura alcanzó cerca de 24 grados durante la mañana del 5 de octubre, antes de una tormenta con granizo. La combinación de alta temperatura, humedad e inestabilidad atmosférica favoreció el desarrollo de la tormenta.
Según Rueda, ese episodio dejó una lluvia de aproximadamente 51 milímetros en dos horas y media, además de una intensa actividad eléctrica en Bogotá y Cundinamarca. La explicación está en la interacción entre una masa húmeda y las altas condiciones de energía acumuladas en la atmósfera.
El escenario plantea además un desafío para los sectores responsables del suministro de agua y energía. La funcionaria aclaró que la labor del IDEAM consiste en entregar información técnica para que las autoridades adopten medidas de prevención, adaptación y mitigación frente al fenómeno.
De acuerdo con la advertencia entregada en ASB-Colmundo, una lluvia intensa durante uno o varios días no elimina El Niño. El fenómeno puede prolongarse durante al menos 12 meses desde junio de 2026, por lo que las precipitaciones actuales deben entenderse dentro de un escenario de menor acumulación de agua hacia el periodo de mayor intensidad.
El comportamiento del clima durante los próximos meses será clave para determinar la presión sobre los recursos hídricos. Mientras octubre y noviembre todavía ofrecen oportunidades de recuperación para embalses y fuentes de agua, el país deberá prepararse para un cierre de 2026 y un comienzo de 2027 marcados por temperaturas más altas y menores acumulados de lluvia.




