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20 noviembre, 2025Tres estudiantes del Programa de Comunicación Social de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB) —Vanessa González, Marco Villanueva y Shyelena Álvarez— fueron reconocidos con el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar 2025, en la categoría Estímulos al Periodismo Universitario – Texto, uno de los galardones más prestigiosos del país.
El equipo obtuvo la distinción con la crónica “Más allá de El Salado: Canutalito y una masacre que no mató a un pueblo”, publicada en la revista digital Visor del programa. El texto nació en la clase Periodismo: Crónica y Reportaje, dirigida por el profesor Javier Ramos Zambrano, actual director del programa y exeditor general de El Universal. De acuerdo con Ramos, el reconocimiento demuestra “la calidad del trabajo periodístico que realizan nuestros estudiantes”, y resalta el compromiso del programa con narrar el país profundo.
La historia se centra en Canutalito, un corregimiento de Sucre golpeado por la violencia paramilitar, cuya tragedia quedó opacada por la masacre de El Salado. A través de una reportería sensible y rigurosa, los estudiantes reconstruyen la resistencia de una comunidad que decidió levantarse desde la cultura, la lectura y la memoria colectiva.
Para Vanessa González, oriunda del corregimiento, contar este relato significó una reivindicación personal y colectiva. “Me emociona que la historia del pueblo donde crecí hoy la lea todo el país”, afirmó, recordando que durante años la violencia quedó en silencio y que la crónica permitió mostrar que Canutalito es resiliencia, no solo dolor.
El proceso de reportería llevó al equipo hasta esta zona rural apartada de Sucre. Marco Villanueva recordó el recorrido que hicieron desde Ovejas en mototaxi durante varias horas, describiéndolo como un trayecto difícil, de caminos deteriorados y largas caminatas bajo el sol. “Fue una experiencia magnífica… cada historia que escuchamos valió la pena”, señaló.
La reconstrucción de los hechos, basada en testimonios de víctimas, líderes comunitarios y sobrevivientes como Juan Calasán Martínez, permitió entender la dimensión del olvido que todavía pesa sobre esta población. Para Shyelena Álvarez, el aprendizaje fue profundo: “Este trabajo nos enseñó que cada frase tiene un peso y que se debe escribir con respeto y empatía”. Destacó además el acompañamiento del profesor Ramos, quien los orientó en el reto de narrar con alma y mirar más allá de la noticia.
Esta es la primera vez que estudiantes de una universidad de Cartagena reciben el Premio Simón Bolívar en esta categoría, un logro que marca un precedente para el periodismo joven en la ciudad y confirma el impacto de las historias que buscan rescatar la memoria de comunidades silenciadas.
El profesor Ramos celebró el premio como una muestra del compromiso formativo de la UTB: “Ellos viajaron hasta Canutalito para visibilizar una población que rara vez aparece en los medios y contar una historia marcada por la superación tras la tragedia”.
Humberto ‘Toto’ Torres




