La Fiscalía General de la Nación ha revelado pruebas contundentes contra Sneyder Pinilla y Olmedo López, exdirectivos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), en el marco de un escándalo de corrupción. En las últimas semanas, nuevas evidencias han salido a la luz, incluyendo fotos de maletines llenos de dinero destinados a sobornos.
Hasta hace poco, las pruebas consistían en chats, audios y declaraciones. Sin embargo, las recientes imágenes muestran claramente dos maletas con alrededor de 4.050 millones de pesos. Según testigos, estos sobornos fueron dirigidos a dos congresistas: el senador Iván Name y el representante Andrés Calle, a través de la consejera Sandra Ortiz.
Las fotos revelan dos maletas llenas de dinero, que fueron utilizadas para los sobornos mencionados. Este dinero, según Sneyder Pinilla, habría sido distribuido así: 1.050 millones de pesos para el presidente de la Cámara, Andrés Calle, y 3.000 millones de pesos para el hoy presidente del Senado, Iván Name, a través de Sandra Ortiz.
La Fiscalía tiene en su poder estas reveladoras imágenes y está lista para tomar las primeras decisiones en el caso. Además, se sabe que Sneyder Pinilla, exsubdirector de la UNGRD, envió a un emisario a un contratista pastuso, quien actuó como intermediario para gestionar los millonarios recursos destinados a sobornos para los congresistas.
Las maletas, que contenían aproximadamente 2.000 millones de pesos cada una, fueron recogidas en un centro comercial de Bogotá por un emisario de Pinilla, según muestran las imágenes. Los fondos fueron retirados de una sucursal bancaria en forma de cuatro cheques de gerencia: tres por 1.000 millones de pesos y uno por 1.050 millones de pesos.
Luis Eduardo López Rosero, empresario y figura clave en el escándalo, entregó los 4.050 millones de pesos como coima y ha proporcionado información crucial sobre la red de corrupción. López Rosero está dispuesto a seguir colaborando con la Fiscalía, aportando pruebas adicionales para esclarecer el caso.
Este dinero, acumulado en fajos de 50.000 pesos con cintillas rojas, se convierte en una prueba fundamental de los sobornos que se habrían pagado con el anticipo de un contrato millonario de 46.000 millones de pesos para la adquisición de carrotanques por parte de la UNGRD.
Las autoridades continúan investigando el caso, que promete revelar más detalles sobre el entramado de corrupción que involucra a altos funcionarios y congresistas.
Humberto ‘Toto’ Torres