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25 abril, 2026¿Qué hay detrás de los ataques simultáneos en Jamundí, Cali y Palmira?
Una secuencia de ataques contra la Fuerza Pública se registró entre el viernes 24 y la mañana de este sábado 25 de abril en el Valle del Cauca, en hechos que confirman un deterioro del orden público en el suroccidente del país. El episodio más reciente ocurrió en el corregimiento de Potrerito, zona rural de Jamundí, donde hombres armados hostigaron la subestación de Policía con disparos de fusil y el lanzamiento de una granada. Según reportes preliminares, no hubo personas heridas ni víctimas fatales, y la situación fue controlada con la reacción de unidades de la Policía y el Ejército, que mantienen presencia reforzada en el sector.
El ataque en Jamundí se produjo pocas horas después de dos atentados dirigidos contra instalaciones militares en el departamento. El primero tuvo lugar en Cali, en inmediaciones del Batallón Pichincha, donde un microbús cargado con explosivos fue utilizado para lanzar artefactos contra la unidad militar. Uno de los cilindros detonó y otros fueron arrojados al interior del cantón, lo que provocó una explosión que dejó personas lesionadas y daños materiales, sin que se reportaran víctimas mortales.
Más tarde, en la noche del mismo viernes, se registró un segundo atentado en Palmira, donde un vehículo con explosivos fue detonado cerca del Batallón de Ingenieros Coronel Agustín Codazzi. Aunque no se reportaron heridos, la explosión generó afectaciones en la infraestructura militar. Imágenes conocidas posteriormente evidenciaron la magnitud del ataque, con el automotor completamente destruido a un costado de la vía.
De acuerdo con las autoridades, los hechos de Cali y Palmira comparten un mismo patrón: el uso de vehículos acondicionados con explosivos ubicados en cercanías de instalaciones militares, lo que sugiere una acción coordinada. En esa línea, el Ministerio de Defensa atribuyó la autoría a integrantes del frente Jaime Martínez, perteneciente al bloque occidental Jacobo Arenas de las disidencias de las Farc, estructura que opera bajo el mando de alias “Iván Mordisco”. Las investigaciones señalan a alias “Marlon” como presunto articulador de estos ataques.
En respuesta a la ofensiva, el Gobierno nacional anunció una recompensa de hasta 200 millones de pesos por información que permita ubicar a los responsables de los atentados, y de hasta 4.500 millones de pesos por alias “Marlon”. De manera paralela, fue activado un “plan candado” en el departamento para reforzar controles y prevenir nuevas acciones, mientras se intensifican operaciones conjuntas en zonas estratégicas como Jamundí, corredor clave por su conexión con áreas rurales y su cercanía con el departamento del Cauca.
Las autoridades regionales calificaron los hechos como actos terroristas y advirtieron que la situación refleja una escalada de violencia que requiere medidas urgentes. La Gobernación del Valle del Cauca anunció la realización de un consejo de seguridad para evaluar el panorama, mientras que la Policía Nacional informó que mantiene desplegadas sus capacidades operativas e investigativas para determinar el origen de los ataques y dar con los responsables de esta arremetida contra la Fuerza Pública en la región.
Juan Joya




