
JEP da última oportunidad al exsenador Julio Manzur para aportar con la verdad
27 septiembre, 2022
Colombia cayó ante la potencia China
28 septiembre, 2022Este es un dicho que se usa para describir una situación difícil, compleja y muy complicada en la vida. Estar entre la espada y la pared, es sentir el agua hasta el cuello, es sentirse presionado por una gran cantidad de problemas, creo que todos los seres humanos hemos vivido situaciones desesperantes, al punto de expresar: “Estoy fregado” “Estoy salado” “Ya no soporto más”.
Además, pensamos que somos las personas más de malas del mundo, que todo se une en contra nuestra para hundirnos y aplastarnos, y llegamos a creer que Dios se olvidó de nosotros.
Pero cuando leemos las historias de hombres y mujeres en la Biblia, tenemos que aprender a esperar en Dios. Un ejemplo claro de esto, lo vemos en una etapa de la vida del rey David, cuando expresa de manera muy humana y terrenal la grave situación que estaba atravesando.
1 Sálvame, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta el alma.
2 Estoy hundido en cieno profundo, donde no puedo hacer pie; he venido a abismos de aguas, y la corriente me ha anegado.
3 Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; han desfallecido mis ojos esperando a mi Dios.
Salmo 69:1-3
Esta es una de esas situaciones donde pareciera que no hay nada que hacer, nadie te ayuda, nadie te apoya, tu vida está tan cargada de problemas que te arrastran a un gran abismo de desesperación.
Su vida estaba en peligro; estaba para ahogarse en un mar de problemas que incluye la persecución, la soledad, la angustia, la traición y la enfermedad. Estaba muy angustiado porque había estado clamando sin recibir la respuesta de Dios. El salmista, ha orado, ha clamado, ha suplicado y no ha tenido respuesta. ¿Le ha pasado a usted alguna vez esto?
¿Sus ojos están cansados de llorar esperando la respuesta de Dios?
6 Me he consumido a fuerza de gemir; todas las noches inundo de llanto mi lecho, riego mi cama con mis lágrimas.
7 Mis ojos están gastados de sufrir; se han envejecido a causa de todos mis angustiadores.
Salmo 6:6-7
La salida a toda esta situación es buscar a Dios y confiar que Él actuará a nuestro favor.
13 Pero yo a ti oraba, oh Jehová, al tiempo de tu buena voluntad;
Oh Dios, por la abundancia de tu misericordia, por la verdad de tu salvación, escúchame.
14 Sácame del lodo, y no sea yo sumergido; sea yo libertado de los que me aborrecen, y de lo profundo de las aguas.
15 No me anegue la corriente de las aguas, ni me trague el abismo, ni el pozo cierre sobre mí su boca.
Salmo 69:13-15
Debemos aprender que en el paso por esta vida, enfrentaremos momentos de dolor y de mucha angustia, pero también debemos recordar que con la ayuda de Dios, venceremos y nos levantaremos siempre.
Escrito por Édgar Jaimes




