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2 febrero, 2026Desde la medianoche de este domingo comenzaron a regir los aranceles del 30 % que Colombia y Ecuador se impusieron mutuamente, una medida que marca un nuevo capítulo en la escalada de la guerra comercial entre dos países que, hasta ahora, se mantenían como socios estratégicos con un intercambio anual cercano a los 2.800 millones de dólares.
El impacto se anticipa significativo debido a que la relación comercial ya presentaba una fuerte asimetría: Colombia exporta a Ecuador alrededor de 1.800 millones de dólares al año, mientras que Ecuador vende a Colombia cerca de 900 millones, lo que deja una balanza negativa para Quito superior a 1.000 millones de dólares, argumento que fue utilizado por el presidente ecuatoriano Daniel Noboa para justificar la imposición de la medida.
Noboa anunció la decisión en Davos y Petro respondió con una lista de productos
La tensión se disparó luego de que Noboa, en un movimiento comparado con el estilo del presidente estadounidense Donald Trump, anunciara sin previo aviso el pasado 21 de enero, durante el Foro de Davos (Suiza), que aplicaría desde el 1 de febrero un arancel del 30 % a las importaciones colombianas.
Además del déficit comercial, el mandatario ecuatoriano acusó al presidente colombiano Gustavo Petro de no comprometerse lo suficiente para frenar el flujo de cocaína producida en Colombia hacia Ecuador, donde organizaciones criminales la sacan por vía marítima hacia Norteamérica y Europa, en medio de una crisis de violencia que no tiene precedentes recientes en ese país.
La respuesta desde Bogotá fue inmediata y replicó el mismo porcentaje de arancel, pero focalizado sobre una lista de 50 productos ecuatorianos que ingresan al mercado colombiano, entre ellos frijoles, arroz, plátanos, aceites y azúcar, además de neumáticos, calzado, tubos de aluminio, bombonas y botellas, así como alcoholes etílicos e insecticidas.
Exportadores advierten pérdidas y piden diálogo sin resultados visibles
Los principales gremios exportadores de ambos países han advertido que la escalada de sanciones perjudica a las dos economías y han pedido abrir canales de diálogo. Sin embargo, hasta ahora, los contactos conocidos se han mantenido a nivel de las ministras de Relaciones Exteriores, sin que se informen avances concretos.
En Ecuador, el sector exportador estima que las pérdidas podrían alcanzar los 273 millones de dólares al año, un golpe directo para empresas que dependen del comercio con Colombia y que ahora enfrentan mayores costos para competir en el mercado.
Rumichaca se congestionó antes de la entrada en vigor de los aranceles
La tensión también se sintió en la frontera. Este sábado se registraron filas de camiones de hasta 600 metros en el puente de Rumichaca, el único paso fronterizo legal habilitado actualmente entre Colombia y Ecuador, en un intento por cruzar mercancías antes de que se activara el nuevo esquema arancelario.
El aumento en los tiempos de tránsito y los costos logísticos podría trasladarse a precios y afectar la disponibilidad de productos, especialmente en sectores que dependen del abastecimiento constante entre ambos países.
Qué compra Colombia a Ecuador y qué adquiere Ecuador a Colombia
Entre los principales productos que Colombia importa desde Ecuador se encuentran enlatados de pescado, maderas, extractos y aceites vegetales, además de camarón (langostino), bienes que sostienen una parte relevante del intercambio bilateral.
En el sentido contrario, Ecuador compra a Colombia principalmente medicinas, cosméticos, insecticidas, herbicidas, productos de limpieza e higiene, así como camiones, rubros que se verán directamente impactados por el nuevo arancel del 30 %.
Electricidad: el punto más sensible en la relación bilateral
Más allá del comercio de bienes, uno de los factores más delicados de esta confrontación es la electricidad que Colombia suministra a Ecuador en momentos críticos, cuando el sistema eléctrico ecuatoriano no logra generar lo suficiente para cubrir la demanda interna.
Durante 2024, Ecuador atravesó una fuerte crisis energética que obligó a racionamientos con cortes de hasta 14 horas diarias durante más de dos meses. En ese contexto, la venta de electricidad de Colombia a Ecuador alcanzó los 334 millones de dólares, convirtiéndose en el principal rubro importado por Ecuador desde Colombia.
Por eso, junto con el arancel del 30 %, el Gobierno de Petro tomó una decisión adicional: suspendió desde el 22 de enero el suministro de energía eléctrica a Ecuador, un movimiento que elevó aún más el pulso diplomático y económico entre ambos países.
Sin efectos inmediatos, pero con riesgo si vuelve la sequía
Aunque actualmente Ecuador cuenta con suficiente agua en sus embalses y la suspensión no tendría un efecto inmediato en el suministro, el impacto podría ser determinante si las principales hidroeléctricas vuelven a enfrentar falta de agua, como ocurrió durante la crisis del año pasado.
En ese escenario, la capacidad de Ecuador para responder a un nuevo periodo de estrés energético podría depender nuevamente de compras externas, y la desconexión con Colombia se convertiría en un factor crítico.
Ecuador respondió elevando el costo de transporte de crudo de Ecopetrol
La desconexión eléctrica por parte de Colombia tuvo una respuesta directa desde Quito: Ecuador incrementó la tasa de transporte del crudo de Ecopetrol a través de oleoductos ecuatorianos, pasando de 3 a 30 dólares por barril, un valor que hace inviable la operación bajo las condiciones actuales.
En promedio, Ecuador movilizaba hasta ahora cerca de 10.000 barriles diarios de Ecopetrol, por lo que la nueva tarifa representa un golpe logístico y financiero para esa operación, sumando presión a un conflicto que ya involucra comercio, seguridad y energía.
Con los aranceles ya en vigor y medidas paralelas en marcha, el escenario bilateral se mantiene en tensión, mientras sectores productivos y exportadores insisten en que la salida debe ser una negociación que evite mayores daños económicos en la región.
Humberto ‘Toto’ Torres




