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5 septiembre, 2025El joven maravilla no ha tenido una gran segunda semana de competencia, en la montaña ha desentonado y sigue cediendo tiempo.
La Vuelta a España entra en la recta final en su segunda semana. Este viernes llegó la alta montaña y con ella una etapa que decretó quiénes son rivales directos y quiénes, por más que se esfuercen y trabajen, parece que no les alcanza más allá para competir. Uno de ellos es Egan Bernal, el líder del Ineos Grenadiers, quien ha tenido una batalla consigo mismo, y aunque no se ha rendido y ha logrado mantenerse competitivo y fuerte, también se ha venido apartando de los objetivos con los cuales inició la Vuelta a España.
“Voy a ser honesto, en el Giro de Italia quedé séptimo creo, la verdad yo lo vi como un top 10 y en este momento quiero dar un paso adelante y pues un top 10 lo siguiente sería un top 5, es como lo que tengo en mi cabeza”, dijo Bernal sobre su objetivo en la ronda ibérica.
La décimo tercera fracción de la Vuelta hizo sufrir al ‘joven maravilla’, quien se mantuvo en los dos primeros ascensos. La subida al Alto de La Mozqueta fue la primera prueba para Egan, que se mantuvo fuerte también en el ascenso al Alto del Cordal. Sin embargo, dos ascensos de primera categoría, 190 km encima y una semana con altos y bajos, llevaron a que Egan se fundiera en el ascenso a L’Angliru, punto de meta, un puerto muy exigente, el primero fuera de categoría de esta edición, que contaba con rampas desde el 9.8% y hasta del 20%.
Egan no solo no pudo seguir a quienes mostraron estar un peldaño por encima de todos (Vingegaard y Joao Almeida), tampoco fue rival para parte del pelotón principal. El danés y el portugués marcaron la parada, bajo un ritmo intenso, que estuvo a solo un segundo de romper el récord histórico en el ascenso a L’Angliru. Egan se vio relegado y entró en la casilla 16, a 4:32 del ganador Joao Almeida, siendo este el peor día en esta edición para el colombiano, que no solo se alejó de su primer objetivo (top 5), sino también perdió un tiempo considerable en la búsqueda de regresar al top 10.
Egan aclaró que conoce su cuerpo y evidenció que no podía seguir el fuerte ritmo del Visma, por ende decidió ir a su ritmo para mantener una regularidad y perder el menor tiempo posible. Aun así, Egan perdió minutos considerables. “Todo el día el Visma puso un ritmo muy fuerte. Era impresionante cómo andaban”, comentó sobre la etapa.
“Conozco mi cuerpo y el ritmo que estaban haciendo no me lo permitía. No puedo más”.
Egan se mantiene al margen del top 10 de la competencia, ahora a 2:27 de ingresar al top 10 que parcialmente ostenta Sepp Kuss, a 5’:26” del líder Jonas Vingegaard.
Mañana habrá nuevamente llegada en alto.
La jornada de este sábado será un poco menos exigente: 135 kilómetros por Avilés, La Farrapona y Lagos de Somiedo, con 3 puertos de montaña y un remate similar a lo visto en la jornada de este viernes. El ascenso al Puertu de San Llorienzu, puerto de primera categoría en el kilómetro 102, marcará el inicio del desenlace. Tras un descenso extenso, vendrá el ascenso final a meta (1°), 16 kilómetros de ascenso, el mejor escenario para lograr la escapada, con 995 metros de desnivel y 16.9 km de subida.
Alexander Cortés




