El presidente Gustavo Petro rompió su silencio frente a la controversia desatada por la próxima posesión de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela. La polémica se intensificó tras conocerse que el embajador de Colombia, Milton Rengifo, representará al país en el evento, una decisión que ha generado críticas desde diversos sectores.
Más de 500 personalidades colombianas, entre ellas excancilleres, líderes políticos y de opinión, firmaron una carta abierta rechazando la participación del Gobierno colombiano en el acto. Los firmantes, que incluyen figuras como la exvicepresidenta y excanciller Marta Lucía Ramírez, argumentaron que dicha presencia legitimaría a un régimen que fue reelegido en elecciones calificadas como “fraudulentas” por amplios sectores de la comunidad internacional.
El documento señala que “asistir a la posesión de Maduro sería un mensaje preocupante que contradice los principios democráticos y los derechos humanos que Colombia ha defendido históricamente”.
Petro responde con críticas al gobierno anterior
En respuesta a las críticas, Petro cuestionó la postura de Marta Lucía Ramírez y otros firmantes, señalando que durante la administración de Iván Duque “el mayor error” fue ceder el control de la frontera colombo-venezolana a grupos criminales, lo que, según él, agravó la crisis humanitaria en la región.
“Condenar al hambre a colombianos y venezolanos para desatar el éxodo de los pueblos hacia el norte no es ninguna solución racional”, afirmó el mandatario.
El presidente también destacó que Colombia debe jugar un papel activo en la búsqueda de soluciones pacíficas y democráticas en el vecino país. “El destino de Venezuela es de las y los venezolanos. Colombia debe ayudar, si se le invita, a todo esfuerzo de diálogo y de construcción democrática y pacífica en el vecino”, expresó.
¿Petro asistirá a la posesión de Maduro?
Aunque el embajador Milton Rengifo ya fue designado para representar al Gobierno colombiano, el presidente Petro evitó confirmar si acudirá personalmente al acto de posesión, dejando en el aire la posición definitiva de su administración.
En redes sociales, Petro publicó un tuit donde reiteró su llamado al diálogo:
“Colombia debe ser un puente para el diálogo, no un muro de contención que ahonde la crisis humanitaria. El destino de Venezuela es asunto de los venezolanos, pero nuestro deber es impulsar soluciones pacíficas y democráticas.”
La publicación ha recibido tanto elogios como críticas, reflejando la polarización del debate sobre la relación entre Colombia y Venezuela.
Un contexto de tensiones y desafíos
Este pronunciamiento se da en un momento crucial para la política exterior colombiana. La participación de Colombia en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, anunciada recientemente, refuerza el compromiso del país con los principios democráticos, pero también plantea preguntas sobre cómo manejar relaciones diplomáticas con un gobierno señalado por violaciones de derechos humanos.
Mientras algunos sectores respaldan el enfoque de Petro para fomentar el diálogo, otros consideran que su gobierno está comprometiendo los valores democráticos al acercarse a la administración de Maduro.
El debate sigue abierto, mientras la opinión pública y los líderes políticos esperan claridad sobre la posición definitiva del Gobierno Petro respecto a este controvertido acto.
Humberto ‘Toto’ Torres