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19 agosto, 2025Aunque el torneo aún está muy joven, y Junior no ha sufrido el primer tropiezo del proceso, el equipo de Alfredo Arias lidera sólidamente el campeonato, bajo un gran inicio de proceso, con picos altos y bajos en el juego, pero sin dejar dudas en el resultado, que lo tiene actualmente con más del 50 % de la cifra necesaria para asegurar su lugar en cuadrangulares, jugadas apenas 7 jornadas.
Este lunes Junior sumó su quinta victoria en siete juegos, el mejor arranque esperado desde el factor numérico para el cuerpo técnico encabezado por Alfredo Arias. Un presente que ha convocado a la afición, que ayer se notó conforme con los resultados: poco le importa el cómo, son muy emocionales y prima el ganar. Después de mucho tiempo se volvió a llenar el estadio Metropolitano.
“Hoy quería con mis gestos agradecerle a esa gente, pero más que nada porque vos poder venir al estadio, la hinchada suma, cuando a veces las cosas no salen y sigue alentando y te hace dar vergüenza, te hace dar pena, entonces hoy le agradecí, porque ellos hoy nos sacaron de ese pozo futbolístico para ponernos en un plano emocional de que podíamos ganarlo”, agregó Alfredo Arias.
Junior es el único invicto del campeonato. De 21 puntos posibles, suma 17, producto de cinco victorias y dos empates. Un rendimiento que ha tenido matices, desde donde se rescata la labor de Alfredo Arias y la recepción que ha tenido el plantel, que en su mayoría juega cómodo, a placer, con posesiones productivas y una propuesta ofensiva-agresiva.
Aun así, también tiene la facilidad para anteponerse a la adversidad, algo que no pudo hacer en la era Farías. Cabe recordar que ante Águilas sacó adelante un juego que estaba 0-2 abajo, y ayer, ante un muy competitivo Bucaramanga, lo exigió al máximo en el que puede ser el juego más parejo que ha tenido Alfredo Arias y sus dirigidos en este campeonato, enfrentando a un conjunto ‘Leopardo’ que jugó de igual a igual e impuso sus principales fortalezas: orden, físico y obediencia defensiva.
Además, con la adversidad del marcador, Junior sacó adelante el partido a punta de empuje, individualidades y personalidad, porque colectivamente no fue un gran juego del conjunto Tiburón.
La regularidad de Junior se evidencia no solo en su lugar en la tabla y su invicto, sino también en las formas. Si bien Alfredo Arias recibió una herencia (proceso) de un grupo de jugadores que en su mayoría fueron partícipes de la era César Farías, Arias le ha dado otro toque al ataque: uno más alegre, potente y eficaz.
La faceta ofensiva seduce y enamora a la hinchada rojiblanca, que sin tener a su goleador del último tiempo Carlos Bacca y figuras rimbombantes, se hace fuerte colectivamente. Tiene líderes, un buen gestor y estratega, y un equilibrio que es el punto de partida en su presente.
En ataque demoledor, con 16 tantos, es el equipo más goleador del torneo. Mientras tanto, sin balón, no lo hace mal: es un equipo con sacrificio y estructura, que sin importar relevancia ofensiva y nombres, obliga a estar comprometido en la marca, ítem por el cual José Enamorado fue al banco y Freddy Salazar y Jesús David Rivas han sido figuras, por su versatilidad y sacrificio.
“Fue un gran juego, estábamos enfrentando a un gran rival, a un equipo con buenos jugadores, nosotros la verdad tuvimos la rebeldía, siempre quisimos ir adelante y hasta que se nos dio. Creo que somos justos ganadores de este partido, por el sacrificio, entrega y como premio a este grupo de jugadores”, agregó Guillermo Celis, tras la victoria agónica ante Bucaramanga.
Junior, sin competencia a mitad de semana, tendrá tiempo de trabajo para preparar el duelo ante Millonarios el próximo sábado, un compromiso especial por lo que significa para el Tiburón competir en la altura. También por el presente de su contrario, que vive la otra cara de la moneda (sin victorias), y porque son de esos partidos y escenarios que miden la vara en un proceso aún muy biche, pero con trabajo y precedentes serios, que lo hacen hoy el rival a vencer de la liga.
Alexander Cortes




