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9 agosto, 2025Millonarios no supo tramitar la ventaja y terminó salvando un punto del Campín, resultado que poco y nada les sirve a ambos conjuntos, que dieron un lindo espectáculo en medio de una intensa lluvia en el Campín.
No cesa la horrible noche para el conjunto Embajador, que pasó de un gran primer tiempo casi perfecto, donde dominó e hizo ver muy inferior al Deportivo Cali, agregándole a su regularidad, eficacia, buen juego, intensidad, efectividad en la recuperación, versatilidad ofensiva y un gran partido individualmente de Beckham Castro, Cabezas Hurtado y Helibelton Palacios, quienes lideraron una primera mitad donde Millonarios se pudo haber ido goleando, sin embargo, no todas las aproximaciones a gol, tuvieron eficacia y un error groso en marca al término del primer tiempo le dio vida a un Deportivo Cali, que anoche fue más eficacia e individualidades que juego.
“Que necesitamos, ganar un partido, yo creo que haciendo las cosas bien, tratando de sacarnos ese peso, es muy posible que los muchachos empiecen a cargar un peso que abre la duda y eso lastimosamente pasa factura” agregó David González.
Millonarios sale como una máquina, pero no cierra el partido
La disposición de Millonarios desde el primer minuto fue clara, ir a buscar la victoria, y por ende, sometió desde todo punto de vista a un Deportivo Cali sumiso, errado en el planteamiento, distribución y en la toma de decisiones. Sin duda el debut oficial de Cabezas Hurtado con el conjunto Embajador, le dio otro semblante al ataque de Millonarios, el juvenil mostró cosas interesantes y se complemento muy bien con Giordana en el doble nueve, pues Hurtado no es tan posicional, es un jugador que juega suelto, quien deambula por todo el frente de ataque, quien abre espacios, atrae marcas, se asocia bien, dispara al arco y puede jugar de pivote.
A eso Millonarios le agregó una gran labor por los carriles externos, con un Beckham Castro explosivo y muy participativo, entrando y saliendo constantemente, así como un Helibelton Palacios que marcó la diferencia con su velocidad y movimientos por dentro.
Millonarios tácticamente se plantó en un bloque alto, no dio respiro al Deportivo Cali, todo el plantel sin balón presionó, hostigó y recuperó, con balón, jugó a una sola intención, tuvo buenas y productivas posesiones de balón, ensanchó el terreno de juego y aprovechó la pasividad, desincronización y alargamiento de un Deportivo Cali que en el primer tiempo no salió goleado, gracias a la labor del golero Alejandro Rodríguez que a pesar de recibir dos goles, sacó más de tres pelotas claras de gol.
“En un equipo grande como este, puede pasar, que tengamos un bache de 10 o 15 minutos, donde se nos volvió el partido” afirmó David González.
El bache y una noche para el olvido de Llinas condicionaron a Millonarios
Aunque parecía que Millonarios tenía controlado: juego y marcador, no supo manejar los momentos claves del juego, el primero, fue cuando se quedó sin tanque, debido a la exigencia física, el desgaste, hace que el jugador se apure y se vea afectada su toma de decisiones, algo que aplico en Andrés Llinas, que al término del primer tiempo, cometió un error fatal, y fue darle la oportunidad de irse vivo al Deportivo Cali al vestuario. Avilés Hurtado se metió en el área, y en medio de cuatro hombres de Millonarios, logró conseguir una pena máxima.
Para la segunda mitad, el partido se invirtió, Deportivo Cali, más ordenado, intenso y haciendo uso de sus fortalezas, (velocidad y explosividad) empezó a generar daño, allí Millonarios no supo manejar el segundo momento clave del partido, (la ansiedad y nerviosismo) producto del momento que vive y contexto en el que se encontraba, el ingreso de Johan Martínez, le dio claridad y acompañamiento a Aviles Hurtado en el frente de ataque del conjunto Azucarero, que en 5 minutos revirtió el marcador. Llinas y la defensa de Millonarios, se dejaron ganar por el factor emocional y en medio de un mar de nervios e imprecisiones, se equivocaron, en el tanto del empate, el rechazo no fue completo, y dejaron una pelota picando en el área para el goleador, Avilés, quien la empalmo de lleno y la envió a guardar, el tercer tanto, fue otro error del ‘mono’ que se dejó sacar la pelota en salida, jugada que derivó en una falta al borde del área, la cual Johan Martínez transformó en gol.
De la calma y superioridad, Millonarios paso al caos y casi que al escándalo, perdió a Guillermo de Amores por un golpe que se dio el golero contra el palo y a Andrés Llinas, quien tuvo responsabilidad en los tres goles, y salió con una fuerte lesión en el tobillo que lo dejara varios meses por fuera de las canchas.
En el remate del juego David González, más desesperadamente que otra cosa, tuvo que echar mano de lo que ofensivamente tenía, dándole los primeros minutos a Sabio, ingresando a Edwin Mosquera y refrescando la banda con Danovis Banguero, quien terminaría marcando el tanto del empate.
Finalmente fue empate y gran espectáculo para los aficionados, pero un resultado que sabe a poco para Millonarios de acuerdo al gran primer tiempo que hizo y al presente que vive el conjunto Embajador.
Alexander Cortes




