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26 agosto, 2025Un oficio que va más allá de meramente representar: es encarnar lo que otros viven, lo que muchos callan. Un arte que permite mirar lo social desde la piel del otro.
Cada 26 de agosto se conmemora el Día Internacional de la Actriz y el Actor, una fecha que rinde homenaje a quienes dedican su vida a interpretar personajes, transmitir emociones y construir narrativas que impactan a la sociedad. Esta efeméride se remonta a la figura de San Ginés de Roma, actor del siglo III, cuya historia ha sido adoptada como símbolo del compromiso artístico y espiritual. Con el paso del tiempo, la conmemoración trascendió su raíz religiosa y se convirtió en una celebración global del arte escénico.
El oficio actoral implica mucho más que entretenimiento. Requiere formación técnica, sensibilidad emocional y capacidad de conectar con públicos diversos. La actuación permite representar vidas ajenas, explorar conflictos humanos y generar empatía a través de la ficción. En escenarios teatrales, pantallas de cine o producciones televisivas, el trabajo de actrices y actores aporta en gran medida a la construcción de relatos que emocionan, educan y evocan reflexión.
La conmemoración es reconocida en distintos países con funciones especiales, homenajes, actividades pedagógicas y campañas de visibilización. En muchos casos, se aprovecha la fecha para destacar los desafíos que enfrenta el sector: precarización laboral, falta de reconocimiento institucional, brechas de acceso a la formación artística y escasa protección social para quienes ejercen el oficio.
El arte de actuar exige dominio de la voz, el gesto y la imagen. Cada interpretación requiere preparación física, emocional y técnica. La voz se trabaja en matices, respiración y proyección; el cuerpo se convierte en vehículo expresivo; y la mirada transmite lo que no se dice. En este proceso intervienen también directores, guionistas, técnicos y productores, conformando un ecosistema creativo que da vida a cada historia.
Más allá del escenario, la actuación tiene una importante incidencia en lo social. Permite representar realidades invisibilizadas, cuestionar normas establecidas y abrir espacios de diálogo. En escenarios de conflicto, desigualdad o exclusión, el arte escénico ha sido utilizado como herramienta de resistencia, pedagogía y construcción de memoria colectiva.
En nuestro país, el oficio actoral ha tenido un papel fundamental en la representación de las tensiones sociales, políticas y culturales. A través del teatro comunitario, las producciones audiovisuales y las iniciativas independientes, se han visibilizado problemáticas como el desplazamiento forzado, la violencia de género, la desigualdad y la memoria histórica.
El arte escénico colombiano ha dialogado con el país profundo, conectando con públicos diversos y dando lugar a espacios de reflexión. Festivales, colectivos regionales y escuelas de formación han contribuido a fortalecer el ecosistema actoral, ampliando no solo su acceso, sino también la participación en distintas regiones del país.
Hoy, en el Día Internacional de la Actriz y el Actor, Colombia se suma a la celebración global, reconociendo el valor de quienes, desde el escenario o la pantalla, transforman emociones en conciencia y ficción en memoria. Actuar es ponerse en los zapatos de otro y caminar con sus dudas, sus alegrías, sus heridas. Es una forma honesta de entendernos mejor.
Juan Joya




