
“Hay que tener los pies en la tierra, queremos ir por el título”: las claves del Medellín en cuadrangulares que lo hacen candidato al título
16 junio, 2025
Presidente Petro anuncia modernización de la Fuerza Pública y compra de aviones de última tecnología
16 junio, 2025¿Estamos preparados para la próxima temporada seca o necesitamos reforzar el ahorro y las fuentes alternas?
Con un nivel cercano al 70 %, el sistema de embalses Chingaza ha alcanzado su punto más alto desde el inicio de la crisis hídrica en 2024. Este dato ha sido recibido con moderado optimismo tanto por las autoridades como por la ciudadanía, que ve en esta cifra un posible alivio. Sin embargo, expertos y entidades como la CAR advierten que la recuperación no debe interpretarse como un retorno a la normalidad.
Aunque ha llovido en Bogotá, las precipitaciones no han sido suficientes ni han caído en las zonas donde se alimentan los embalses. Chuza y San Rafael, del sistema Chingaza, están cerca del Guavio, donde las lluvias han sido escasas. El optimismo contrasta con la realidad hidrológica: el nivel de captación sigue siendo limitado.
El director de la CAR, Alfred Ballesteros, advirtió que la recuperación es parcial, frágil y depende de que las lluvias lleguen a las zonas de recarga. Además, señaló que la temporada seca no ha terminado y sus efectos podrían extenderse hasta julio o agosto.
Durante más de un año, Bogotá vivió racionamientos por turnos, y aunque estos se levantaron en mayo de 2025, la CAR insiste en que la crisis no se ha superado. La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá indicó que la recuperación total tomará tiempo, especialmente porque las extracciones actuales superan el ingreso natural de agua.
Un avance positivo ha sido el fortalecimiento de la planta Tibitoc, que ha reducido la dependencia del sistema Chingaza. Sin embargo, las autoridades enfatizan que se necesitan nuevas fuentes, como pozos profundos, y proyectos para captar agua lluvia y restaurar humedales y páramos.
La CAR propone mantener una pedagogía permanente sobre el ahorro de agua, incluso en épocas de abundancia. Acciones simples en casa, como reutilizar el agua o evitar el desperdicio en baños y lavado de vehículos, son claves para consolidar una cultura de uso responsable.
Bogotá enfrenta el desafío de no confiarse ante la mejoría y de implementar soluciones estructurales para evitar futuras crisis. Las autoridades advierten que, sin estas medidas, la ciudad podría tener que retomar las restricciones.
Juan Joya




