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9 julio, 2025La persistencia de las amenazas, sumada a la falta de respuesta de la UNP, justifica plenamente su preocupación.
Víctor Mosquera, edil de la localidad de Fontibón por el Centro Democrático, ha hecho pública una denuncia sobre amenazas contra su vida e integridad personal, surgidas a raíz de su cercanía con el precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay el día del atentado que sufrió en un acto político en el parque El Golfito de Modelia el pasado 7 de junio. Mosquera, quien fue la persona que brindó los primeros auxilios a Uribe Turbay tras recibir los disparos, ha manifestado su profunda preocupación por su seguridad y la percibida falta de atención por parte de las autoridades.
En un hecho que dejó a Uribe Turbay gravemente herido y generó conmoción a nivel nacional. Para ese momento, el edil Mosquera lo acompañaba, ya que el evento se realizó precisamente por invitación suya. Tras el ataque, fue Mosquera quien rápidamente actuó como primer respondiente, prestando asistencia al precandidato previo a su traslado a un centro médico. “Lo primero que vi fue a Miguel en el suelo, chorreando sangre de su cabeza como el grifo de una llave”, narró Mosquera, describiendo los momentos críticos que vivió.
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Un mes después del atentado, las amenazas contra Mosquera se han intensificado. Según su testimonio, una persona se le acercó y le dijo: “Si sigue hablando mierda, sigue usted”. Esta intimidación ha generado un “miedo que se ha apoderado de su rutina diaria”, llevándolo a limitar su actividad en redes sociales y el contacto con personas de su localidad, algo clave para su labor política y comunitaria. El edil ha declarado sentirse “muy angustiado” y que su situación ha afectado directamente el ejercicio de sus funciones.
Mosquera ha señalado que, a pesar de haber denunciado las amenazas a las autoridades competentes, la respuesta no ha sido la esperada. “Me dan un teléfono para llamar cuando sienta que esté pasando algo, creo que eso no es suficiente”, afirmó el edil. Asimismo, ha intentado solicitar un esquema de seguridad a la Unidad Nacional de Protección (UNP), pero hasta el momento no ha recibido una atención que considere adecuada a la gravedad de su situación, lo que lo lleva a considerar que “se encomienda a su fe para su protección”.
La preocupación por su seguridad ha escalado a tal punto que el edil Mosquera ha contemplado la posibilidad de abandonar el país. Esta opción surge ante las constantes preguntas de su familia sobre si “vale la pena arriesgar tanto la vida por la política”. A pesar de la incertidumbre y el riesgo, Mosquera ha sostenido que “siempre vale la pena arriesgar la vida para salvar la de alguien más”, reafirmando su compromiso cívico a pesar de las circunstancias.
La situación del cabildante pone de manifiesto los riesgos a los que se exponen los líderes políticos y sociales, especialmente aquellos que, como él, se enfrentan momentos críticos o denuncian actos delictivos. La solicitud de protección y la percepción de falta de respuesta institucional muestran una vez más un desafío persistente en el país en materia de seguridad para figuras públicas y para sus colaboradores.
Juan Joya




