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17 septiembre, 2025Otro duro golpe para Millonarios en un semestre que se va yendo y en el cual el ‘embajador’ pasa de una decepción a otra. Las primeras victorias este semestre, recién llegado el profesor Hernán Torres, daban la impresión de que el equipo podía repuntar y con las uñas sacar a flote la temporada. Sin embargo, el equipo en los últimos juegos ha sido el reflejo del conjunto que dejó David González, revalidando que el problema mayor no era el técnico, sino la planificación, la juventud y la falta de jugadores de peso en su plantilla.
Anoche la vergüenza para Hernán Torres y sus dirigidos no pudo ser más grande. Esta vez ni la gente que llenó el estadio de Techo pudo impulsar a un equipo con notorios vacíos y carencias, muy confundido. A pesar de las ausencias, Torres cambió casi toda la zaga defensiva. El regreso de Cañozales, utilizado en una posición donde Millonarios no ha encontrado quien marque la diferencia, tampoco dio frutos. Han pasado Alex Castro, Edwin Mosquera, Viveros y siguen rotando sin éxito. El regreso a la titularidad de Leonardo Castro no pesó, Cabezas Hurtado se pierde en medio de la escasez ofensiva de Millonarios y Beckham Castro sigue siendo el más activo arriba, dominado por la ansiedad, la impotencia y la mala toma de decisiones.
Millonarios no aprovechó su momento y no pudo con la presión
Solo 15 minutos le duró el envión a Millonarios, que salió desde el comienzo a llevarse por delante a Envigado. Generó opciones de gol por medio de Beckham Castro, Leonardo Castro y Cañozales, sin embargo, la mala definición y la actuación del arquero Tovar mantuvieron la ventaja para Envigado. La ‘Cantera de Héroes’ se afianzó en el campo y fue bajándole la intensidad a Millonarios. Haciendo buen uso de sus recursos, empezó a ganar metros e incomodar al cuadro azul que, producto de la ansiedad y la falta de espacios, empezó a cometer errores, cayó en imprecisiones y dio ventajas en marca. Envigado también tuvo opciones para haber liquidado la serie, pero Novoa y el palo mantuvieron la ilusión de un Millonarios noble y demasiado discreto. El equipo terminó apostándole al ingreso de sus juveniles (Marimón, Cuero y Dewar) y a sus “refuerzos” que poco y nada han jugado. Bruno Savio volvió, pero fue uno más en una desolada y frustrada presentación azul.
“Sabíamos que no iba a ser fácil y estamos trabajando para mejorar. Llevamos 22 días y hemos dirigido 7, 8 partidos. No me estoy excusando, pero hemos tratado de dar una idea y no nos ha alcanzado. Hay actitud y ganas, pero ideas no, y los partidos se ganan con goles y no los hacemos”, afirmó Hernán Torres.
Así se despidió Millonarios de la Copa Betplay, para muchos el único torneo que le quedaba para competir en el año. En medio de la impotencia y la poca generación ofensiva, el equipo tuvo un 69 % de posesión, pero solo disparó 3 veces al arco. Estuvo más cerca de perder el juego que de remontar la serie, pues Envigado aprovechó los espacios y la desesperación para hacer daño y generó las opciones más claras de gol en el remate del juego.
Ahora, a Hernán Torres solo le queda seguir tramitando lo que hay en busca de una hazaña para meterse a cuadrangulares, pero con la certeza de que el foco se empieza a poner en el próximo año, seguramente con mejor materia prima.
Alexander Cortés




