
Trump asegura que Nicolás Maduro fue capturado tras ataques en Venezuela y desata crisis internacional
3 enero, 2026
Colombia activa plan de frontera tras ataques de EE. UU. en Venezuela
3 enero, 2026Dormir no es un lujo, es una necesidad básica para la salud; por lo que especialistas advierten que descansar mal o dormir menos de lo recomendado afecta funciones clave del organismo y eleva el riesgo de enfermedades físicas y mentales. De acuerdo con información médica citada por Harvard y MedlinePlus, los adultos necesitan entre siete y ocho horas de sueño por noche para un funcionamiento adecuado, ya que la falta de descanso continuo puede desencadenar problemas que van más allá del cansancio diario.
Estudios recientes señalan que dormir mal está asociado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad y trastornos del estado de ánimo. Durante el sueño, el cuerpo regula hormonas, repara tejidos y fortalece el sistema inmunológico. Cuando este proceso se interrumpe, se alteran mecanismos como el control del azúcar en la sangre y la presión arterial. A largo plazo, estas alteraciones aumentan la probabilidad de padecer enfermedades crónicas.
Las causas del mal descanso, en muchos casos, están relacionadas con hábitos cotidianos. Entre las más frecuentes se encuentran:
- Horarios irregulares para dormir y despertar.
- Uso de celulares, televisores u otros dispositivos antes de acostarse.
- Ambientes con ruido, luz excesiva o temperaturas incómodas.
- Estrés, ansiedad o problemas de salud como dolor crónico o apnea del sueño.

Además del impacto físico, la falta de sueño también afecta la salud mental y el rendimiento diario. Dormir poco reduce la concentración, la memoria y la capacidad de tomar decisiones, y aumenta el riesgo de accidentes laborales y de tránsito. También se ha relacionado con mayor irritabilidad y síntomas de depresión y ansiedad. Los expertos advierten que normalizar el mal descanso puede tener consecuencias graves a mediano y largo plazo.
Frente a este panorama, los especialistas recomiendan adoptar hábitos que favorezcan un descanso reparador:
- Mantener horarios regulares para dormir, incluso los fines de semana.
- Evitar pantallas y bebidas con cafeína antes de acostarse.
- Crear un ambiente adecuado para dormir, oscuro y silencioso.
- Limitar las siestas prolongadas durante el día.
Finalmente, los expertos coinciden en que dormir bien es una herramienta fundamental de prevención en salud. Si los problemas de sueño persisten, recomiendan consultar a un profesional para identificar posibles trastornos y recibir tratamiento oportuno. Asimismo, subrayan que, priorizar el descanso no solo mejora la calidad de vida diaria, sino que también reduce el riesgo de enfermedades a futuro.
Dayineth Isabel Molina Velásquez




