
Liberación de los 33 soldados en Guaviare: el secuestro más prolongado de los últimos años contra la Fuerza Pública
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29 agosto, 2025La crisis de orden público en Colombia se agudiza. El Ejército Nacional confirmó y rechazó el secuestro de cuatro soldados en Nariño y el asesinato de un uniformado en Huila, atribuidos a las disidencias de las Farc. Estos hechos reflejan la creciente vulnerabilidad de la Fuerza Pública en regiones donde la presencia de grupos ilegales sigue en expansión.
Se trata de los soldados Jeison Javier García Rodríguez, Brayan Stiven Ruiz Toro, Juan David Buitrón Caicedo y Jamerson Adrián Guachetá, quienes habían sido reportados como desaparecidos desde hace varios días en zona rural de Nariño.
La institución exigió garantías para los secuestrados: “Exigimos el respeto a su vida y su dignidad. Son servidores de la patria que trabajan día a día por los colombianos desde todos los rincones del país”, señaló el Ejército en un comunicado.
Al mismo tiempo, la entidad condenó el crimen contra el soldado profesional Luis Hernán Quiguazú Quinto, secuestrado mientras visitaba a su familia y posteriormente hallado muerto en zona rural de Nátaga, Huila. “Estos actos criminales y cobardes reflejan el desprecio absoluto por la vida, la integridad y los principios humanitarios”, agregó la institución.
En otro comunicado, las disidencias de las Farc —bajo el mando del Estado Mayor Central de alias ‘Iván Mordisco’— confirmaron tener en su poder a cinco miembros de la Fuerza Pública y un menor de edad, secuestrados entre julio y agosto de este año en Cauca, Huila y Nariño. Los retenidos son:
- Soldado regular Jamerson Guachetá (26 de julio, Cauca).
- Soldado profesional Luis Hernán Quiguazú (22 de agosto, Huila).
- Soldado profesional José Buitrón (26 de agosto, Huila).
- Soldado profesional Brayan Stiven Ruiz (26 de agosto).
- Soldado profesional Jeison Javier García (26 de agosto).
- Policía José Larrahondo (4 de agosto).
- Un menor de edad no identificado.
En el documento, las disidencias amenazan con responsabilizar al Gobierno por la vida de los retenidos: “Debido a las operaciones militares que se desarrollan contra las FARC en todo el territorio nacional, es entendible que la responsabilidad sobre su vida e integridad recae exclusivamente sobre el Estado colombiano y sus representantes”.
Además, señalan directamente al presidente Gustavo Petro y al ministro de Defensa, Pedro Sánchez, al afirmar que “de dientes para afuera hablan del apoyo de las fuerzas militares, pero los lanzan a la guerra en abierta cooperación con grupos paramilitares”.
El Ejército, por su parte, denunció que el asesinato de Quiguazú configura una grave violación al derecho internacional humanitario: “Al crimen de lesa humanidad del secuestro de nuestros soldados, denunciamos el asesinato del soldado profesional Luis Hernán Quiguazú Quinto, quien fue privado de su libertad mientras se encontraba de permiso visitando a su familia, y posteriormente fue hallado muerto”, puntualizó la institución.
Aunque las disidencias insisten en que los secuestrados están en buenas condiciones de seguridad y alimentación, el hecho de que la Fuerza Pública enfrente el secuestro más numeroso en lo que va del año, sumado al asesinato de un militar en cautiverio, representa un desafío para el Gobierno y revive las críticas sobre la estrategia de seguridad en zonas históricamente golpeadas por la violencia armada.
Humberto ‘Toto’ Torres




