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En política se conoce como “outsider” a la figura que irrumpe en la competencia electoral sin provenir de la estructura tradicional de partidos ni contar con una trayectoria previa en cargos públicos. Se trata, en general, de perfiles que construyen su reconocimiento en otros espacios, como el activismo, el ámbito académico, el mundo empresarial o, cada vez con más frecuencia, en las redes sociales. Estas candidaturas suelen generar sorpresa en los procesos electorales porque llegan desde fuera del sistema político establecido y logran conectar con sectores del electorado que buscan rostros distintos o discursos alejados de la política tradicional.
Las elecciones legislativas de este año dejaron un fenómeno cada vez más visible en Colombia: la llegada de influenciadores, creadores de contenido y activistas digitales al Congreso de la República. Figuras que hasta hace pocos años se movían principalmente en plataformas digitales o en iniciativas ciudadanas lograron convertir su capital de audiencia y visibilidad en votos. El resultado es la aparición de una nueva generación de perfiles políticos, que sin haber ocupado cargos públicos lograron abrirse paso en un escenario históricamente dominado por dirigentes con largas trayectorias partidistas.
Uno de los casos más visibles es el de Laura Daniela Beltrán Palomares, conocida en redes sociales como “Lalis”. La influenciadora digital consolidó su audiencia con contenidos centrados en análisis político, debates sobre coyuntura nacional y comentarios sobre la opinión pública. Su presencia constante en plataformas digitales la convirtió en una figura reconocida entre jóvenes interesados en la discusión política. Ese reconocimiento se reflejó en las urnas cuando participó en la consulta interna del Pacto Histórico en Bogotá, donde obtuvo una votación destacada que le permitió asegurar un lugar relevante en la lista al Congreso.
Otro perfil que surge del mundo digital es Walter Alfonso Rodríguez Chaparro, conocido en redes como “Me dicen Wally”. Abogado nacido en Sogamoso, Boyacá, en 1990, se graduó de Derecho en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia y desde 2016 comenzó a ganar notoriedad en YouTube, plataforma en la que publica contenidos sobre política, análisis de actualidad y debates nacionales. Con el crecimiento de su comunidad digital, Rodríguez consolidó una base de seguidores que terminó impulsando su salto a la política electoral y su participación en el proceso legislativo.
Por fuera de ese movimiento político también aparecieron perfiles ciudadanos con trayectorias poco convencionales. Uno de ellos es Luis Carlos Rúa Sánchez, candidato de Alianza por Colombia, ingeniero egresado de la Universidad Tecnológica de Pereira y docente universitario. Rúa se hizo conocido por su personaje “Elefante Blanco”, una iniciativa con la que denuncia obras públicas inconclusas y presuntos casos de corrupción en distintas regiones del país. Además, es creador del proyecto ciudadano Colombia Consciente, enfocado en la defensa de los derechos humanos y en la vigilancia ciudadana de la gestión pública.
A esta lista se suma Geisson Vargas Valdeón, conocido en redes sociales como “Bitter Yeison”, quien compitió por el Partido Liberal. Su notoriedad se construyó principalmente en plataformas digitales, donde comparte contenidos de opinión política, crítica social y comentarios sobre la actualidad del país. Desde ese espacio logró conectar con audiencias jóvenes y convertir esa visibilidad en una candidatura al Senado, pese a no haber ocupado previamente cargos en la administración pública.
La aparición de estos perfiles refleja un cambio en la manera en que se construyen hoy los liderazgos políticos. Las redes sociales y los espacios de activismo digital se han convertido en plataformas desde las cuales nuevos actores logran visibilidad pública, movilizan seguidores y, en algunos casos, transforman ese reconocimiento en respaldo electoral dentro de un sistema político históricamente marcado por estructuras partidistas tradicionales.
Juan Joya




