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10 septiembre, 2025El rockero fue oficializado como nuevo técnico ‘escarlata’, sin duda el reto más difícil en su corta carrera en los banquillos.
América de Cali hizo oficial, lo que venía siendo un secreto a voces, la llegada del antioqueño David González al banquillo, un hombre que viene de salir por la puerta de atrás de Millonarios, en su primera experiencia al frente de un grande. La directiva, temerosa de volver a contratar otra apuesta como pasó con el argentino Gabriel Raimondi, buscó a Juan Cruz Real; sin embargo, fue tal el rechazo y oposición de la afición que decidieron desistir de traer al argentino. Sin muchas posibilidades y el apuro de un cambio rápido, finalmente optaron por David González, que conoce el fútbol colombiano, ha sido dos veces finalista del torneo, pero el mismo que no supo gestionar la crisis en Millonarios. Ahora tomará por primera vez un proyecto sobre la marcha, sin planificación propia y con un plantel que, aunque competitivo, es ajeno a sus pretensiones.
“Poder llevar este escudo es un orgullo, a devolver a este equipo al lugar donde debe estar y donde los hinchas lo deben ver siempre. Llegar a este equipo, significa llegar a pelear campeonatos, la hinchada lo exige, el equipo y ciudad lo exige y tenemos que estar a la altura”. Fueron las palabras de David González en su presentación oficial en América.
David González sin cabida al error y con una gran presión de entrada
Llegar a un club grande en Colombia significa entender que solo sirve ser campeón, lo demás puede ser considerado como un fracaso. Bajo esa óptica, González no solo tiene la responsabilidad de volver a sacar campeón a uno de los equipos tradicionales de Colombia, sino a su vez enfrentar y superar el “camino espinoso” que hoy vive América de Cali: último del campeonato y con un margen de error muy corto. Aunque tenga dos partidos menos, su rendimiento ha sido muy discreto y tiene la obligación de sumar mínimo 27 puntos de los 33 que le quedan en disputa para soñar con cuadrangulares, lo que implica ganar 9 de los 11 juegos restantes.
A eso se suma levantar a un plantel que está en un bache, recuperar jugadores importantes, apaciguar la situación con la afición que no quiere ir al estadio y exige la renuncia de la directiva. También deberá rendirle a unos propietarios que están con el “agua hasta el cuello” por el presente deportivo y la crisis con la hinchada, que ya afecta económicamente al plantel. El reto para un técnico joven como David es arduo, y más aún después de su ciclo con el ‘embajador’, lo que además le impedirá dirigir los partidos desde la línea. Tendrá que hacerlo desde un palco, respaldado por Alex Escobar, que será su representante.
América en el fixture aún tiene retos muy exigentes, comenzando por el próximo fin de semana ante Fortaleza, el único invicto de la liga. También deberá enfrentar a Bucaramanga, Once Caldas, Millonarios, Junior y otro clásico más, este de visita ante Deportivo Cali. En todos estos partidos prima el resultado, pues más allá del cómo, el regreso de la afición al Pascual Guerrero depende de victorias urgentes para América de Cali.
Alexander Cortes




