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3 noviembre, 2026Los ataques ocurrieron entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre. Una bebé de dos meses está entre las víctimas de la volqueta bomba que destruyó varias viviendas en Planadas, Tolima.
Una cadena de cuatro atentados con explosivos en Huila, Cauca y Tolima dejó cinco personas muertas y varios heridos durante el fin de semana del 31 de octubre y el 1 de noviembre de 2026. Los ataques, perpetrados en zonas urbanas y corredores estratégicos, también causaron daños en viviendas, establecimientos comerciales e infraestructura hospitalaria.
Los hechos más graves se registraron en Planadas, Tolima, y Algeciras, Huila, donde fueron utilizados vehículos acondicionados con explosivos. Entre las víctimas mortales se encuentran una bebé de dos meses y un integrante de la Policía Nacional.
La sucesión de ataques mantiene en alerta a las autoridades por el uso de motocicletas y vehículos bomba en sectores habitados, con consecuencias directas para la población civil.
Volqueta bomba en Planadas destruyó varias viviendas
Uno de los atentados más graves ocurrió en el barrio Aeropuerto de Planadas, Tolima, donde fue detonada una volqueta cargada con explosivos en inmediaciones de una base militar.
La explosión dejó cuatro personas muertas, entre ellas una bebé de apenas dos meses, y destruyó varias viviendas. Las imágenes posteriores mostraron fachadas colapsadas, escombros sobre las calles y habitantes que buscaban a sus familiares entre las estructuras afectadas.
Tras el ataque, tropas de la Sexta Brigada del Ejército permanecieron desplegadas en el municipio para proteger a la población, adelantar operaciones militares y establecer quiénes estarían detrás de la detonación.
Motocicleta bomba en Algeciras dejó un policía muerto
En Algeciras, Huila, otro atentado se registró cuando fue activada una motocicleta cargada con explosivos frente al establecimiento Las Palmitas, ubicado en la zona urbana.
La explosión causó la muerte del patrullero Julián Esmith Castaño López y dejó cinco personas heridas: dos policías y cuatro civiles, según el balance entregado sobre el ataque.
El hecho volvió a poner en evidencia el riesgo que representa la utilización de motocicletas acondicionadas con explosivos en espacios concurridos y zonas comerciales.
Cauca: explosiones cerca de un peaje y un hospital
El departamento del Cauca también fue escenario de dos ataques. El primero ocurrió en el sector de La Depresión, cerca del peaje El Mango, en jurisdicción de La Sierra, donde fue detonada una motocicleta acondicionada con explosivos.
El segundo atentado se registró en el casco urbano de Balboa, donde otro artefacto explosivo fue activado en inmediaciones del hospital municipal. La detonación ocasionó daños en la infraestructura y puso en riesgo a pacientes, trabajadores de la salud y habitantes del sector.
Frente a este último hecho, el Ejército Nacional señaló, con base en información preliminar, a integrantes de la estructura residual Carlos Patiño, al servicio de alias Iván Mordisco, como presuntos responsables.
La institución rechazó el ataque y advirtió que poner en peligro una instalación hospitalaria constituye una grave vulneración de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario.
Autoridades mantienen operaciones en las zonas afectadas
Los cuatro atentados tienen en común el uso de vehículos y artefactos explosivos en lugares donde transitan civiles, una modalidad que amplía el riesgo más allá de los objetivos militares o policiales.
En Planadas, la Sexta Brigada mantiene operaciones para ubicar a los responsables de la volqueta bomba. En Cauca y Huila, los ataques también obligan a las autoridades a reforzar las medidas de seguridad y evaluar las afectaciones ocasionadas por las detonaciones.
La sucesión de atentados en tres departamentos plantea un nuevo desafío de seguridad para el suroccidente colombiano. La identificación de los responsables y el fortalecimiento de la protección en zonas urbanas serán determinantes para evitar nuevos ataques contra comunidades e infraestructura civil.




