
Sarabia responsabiliza a otros actores en el caso de interventores de salud
5 febrero, 2026
UNICEF alerta sobre el uso de inteligencia artificial para crear deepfakes sexuales de menores
5 febrero, 2026El proceso hacia las elecciones legislativas del próximo 8 de marzo entró en uno de sus momentos más álgidos este inicio de año, cuando el Consejo Nacional Electoral (CNE) tomó una serie de decisiones que han generado alarma y debate político en Colombia.
En los últimos días, el CNE ha revocado la inscripción de importantes listas de candidatos a la Cámara de Representantes del Pacto Histórico, partido de Gobierno con la bancada más numerosa del Congreso. Primero fue la lista por el Valle del Cauca, donde se dejó sin efecto a 13 candidatos, y luego se repitió la decisión con la lista de Bogotá.
La razón oficial es jurídica: el CNE determinó que las alianzas y coaliciones inscritas por esa colectividad superarían el tope constitucional del 15 % de votos válidos, un criterio que limita la posibilidad de conformar listas conjuntas cuando uno de los partidos o movimientos ya alcanzó ese umbral en la elección inmediatamente anterior.
La autoridad electoral también ha venido estudiando solicitudes para revocar más listas presentadas por el mismo Pacto Histórico en otras circunscripciones del país, lo que podría ampliar significativamente el impacto de estas decisiones.
Las reacciones no se hicieron esperar. Líderes del Pacto Histórico han calificado las decisiones del CNE como “arbitrarias” y contrarias a la democracia, al tiempo que advierten sobre un posible golpe electoral que buscaría debilitar la representación de la izquierda en el Congreso.

Figuras como María Fernanda Carrascal cabeza de la lista en Bogotá y la influencer y candidata Laura Daniela Beltrán (‘Lalis’) quedaron en el centro de estas controversias tras ver anulada su participación en estas circunscripciones.
Además, el senador Iván Cepeda, una de las principales figuras políticas del movimiento y candidato presidencial en la consulta del “Frente por la Vida”, denunció la exclusión de ese proceso, llamó a replantear la estrategia electoral y anunció ajustes en la participación de su colectividad.
El CNE también revocó la candidatura de Marelen Castillo (Centro Democrático) para el Senado por causa de doble militancia, pues llegó al Congreso inicialmente con otro movimiento/partido.

El corazón del debate radica en la interpretación del límite constitucional para la conformación de coaliciones electorales. La norma establece que solo los partidos y movimientos que sumados alcancen hasta un 15 % de votos válidos pueden presentarse en coalición. En los comicios de 2022, el Pacto Histórico superó ampliamente ese umbral en varias regiones, lo que ahora, según el CNE, dejaría sin sustento jurídico la inscripción de sus listas conjuntas en 2026.
Sectores políticos de oposición han aprovechado este criterio para pedir al CNE que evalúe y revoque listas del Pacto Histórico en varias circunscripciones, basándose en el mismo argumento de la superación del límite de votos.
Las decisiones del CNE han añadido incertidumbre al calendario electoral y han provocado tensiones dentro del espectro político colombiano. El impacto no es solo administrativo: la posibilidad de que varias listas de la bancada mayoritaria queden fuera de la contienda tiene implicaciones directas para la conformación del Congreso y el equilibrio de fuerzas entre los diferentes partidos.
Por ahora, la controversia continuará en los próximos días, con eventuales recursos legales, debates públicos y posibles ajustes en las listas de candidatos antes de que se cierre formalmente el periodo de inscripción.
Paola Andrea Martínez Burgos




