Campesinos productores de leche están enfrentando graves problemas causados por el bajo precio y la sobreproducción. De acuerdo con los productores, para obtener ganancias necesitan vender cada litro en un mínimo de 2.000 pesos, pero han recibido ofertas de 1.500 y hasta 700 pesos, por lo que se han visto obligados a llegar a extremos como regalar la leche o botarla, dado que se les represa el producto.
Algunos campesinos productores de leche se refirieron a la culpa que tendría el Gobierno nacional por la falta de ayuda para con los productores de la región, pues el pago no es suficiente para llegar a un punto de equilibrio, en un informe realizado por Noticias Caracol.
De acuerdo con los expertos, el sector lechero en Colombia está enfrentando una aguda crisis. Por un lado, los ciudadanos han mermado la compra de este producto para sus hogares debido a los altos precios a los que se está comercializando en tiendas y grandes superficies, lo que ha llevado a una desaceleración de un 6,5 % en este sector.
Carolina Espitia, presidenta de Alpina, le explicó a El Colombiano los problemas que se tienen por la baja en el consumo de los hogares:
“Igualar la oferta y la demanda es muy difícil, siempre hay una estacionalidad, pero si bien todos los años tenemos lechadas o sequías, en este tenemos una particularidad y son los altos inventarios que las empresas empezamos a acumular, anticipando una escasez por el Fenómeno de El Niño que al final no se materializó.
Hoy estamos entrando en el fenómeno opuesto, está lloviendo mucho y esperamos una sobreproducción”, explicó la directiva a ese medio.
Por ejemplo, grandes cadenas de productores en Boyacá, Cundinamarca, Santander y Norte de Santander han tenido que botar parte de la leche que producen debido a que las grandes empresas no les están comprando al mismo ritmo, mientras que ellos no tienen cómo procesarla y distribuirla por su propia cuenta.
Solo son el primer paso de la cadena productiva. A esto se suma que mientras antes podían vender un litro de leche a 2.400 pesos, la baja en la demanda ha hecho que tengan que reducir sus precios dramáticamente, llegando incluso a los 1.200 o 1.300 pesos en algunos casos.
De forma precisa, la compra de leche en Colombia entre 2020 y 2023 se redujo en un 24 %, de acuerdo con un estudio realizado por Kantar. El sector ha manifestado la urgencia de revertir esta tendencia. “Es crucial fomentar el consumo, no solo por sus beneficios nutricionales, sino también por la importancia que la industria láctea tiene para el país”.
Por tal motivo, desde las asociaciones campesinas se han pronunciado para pedirle al Gobierno de Gustavo Petro ayuda y que así se creen soluciones para que los campesinos reciban un pago justo por sus productos.
Paola Martínez Burgos