
Fiscalía acusa a Daniel Quintero y nueve exfuncionarios por irregularidades en el POT de Medellín
16 septiembre, 2025
Egan Bernal da un golpe en el ranking UCI: el zipaquireño es el mejor ciclista colombiano del mundo
16 septiembre, 2025San Victorino, considerado el corazón económico de Bogotá, recibe diariamente a más de 500 mil personas, concentra 5.000 establecimientos, 54 centros comerciales y genera cerca de 23.800 empleos. Sin embargo, su vitalidad está hoy amenazada por el caos en el espacio público.
En un debate de control político, la concejal Clara Lucía Sandoval, coordinadora de la Subcomisión de Vigilancia y Control de San Victorino, advirtió que la invasión de calles y andenes ha convertido al sector en un territorio sin reglas, con graves consecuencias para la movilidad, la seguridad y la vida de los ciudadanos.
Según Sandoval, más de 1.070 vendedores informales ocupan las vías a diario, cifra que se triplica durante los “madrugones”. Esta situación bloquea el paso peatonal, dificulta el acceso a los comercios y ha impedido la atención de emergencias.

“Un incendio reciente dejó 35 damnificados porque los bomberos no pudieron ingresar, y una persona falleció tras un accidente porque la ambulancia nunca logró llegar a tiempo”, denunció la cabildante.
El desorden también alimenta la inseguridad. Las ventas ilegales crean puntos ciegos donde proliferan hurtos, riñas y microtráfico. Comerciantes del sector han denunciado además que mafias cobran hasta $2 millones por metro cuadrado de espacio público, explotando a vendedores vulnerables y fortaleciendo economías criminales.
“La raíz de los problemas es el desorden en el espacio público. Sin orden no hay seguridad, no hay movilidad ni garantías para quienes trabajan y visitan el sector”, subrayó Sandoval.
Para enfrentar la crisis, la concejal propuso la creación de una Gerencia Especial para San Victorino, encargada de articular a las 17 entidades distritales con competencia en la zona. También planteó un Plan Navidad urgente, con mayor pie de fuerza, zonas peatonales y control integral del espacio público, teniendo en cuenta que en diciembre el sector recibe hasta medio millón de visitantes por día.
“Recuperar el espacio público es recuperar la seguridad, la movilidad y la confianza en San Victorino. No podemos permitir que el corazón económico de Bogotá siga atrapado en el desorden”, concluyó.
Paola Martínez Burgos




